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SUPAY-666

NICOMEDES SANTA CRUZ. La negritud iluminadora de América ...gracias a http://desconozco-mayormente.blogspot.com/

Poeta por vocación, folklorista por tradición y periodista de profesión, se encuentran en estas dos primeras facetas sus más grandes legados. Es pues en la décima, la forma poética más sabrosa y vigorosas del Perú, y en su labor invalorable como formalista y académico del folklore, lo que lleva a Nicomedes a ocupar lugares de trascendencia universal.

Esta tarde, por motivos de tiempo me voy a dedicar a tratar sólo estos dos importantísimos temas. El tercero, el de periodista y comunicador, lo voy a dejar de lado debido a que es el aspecto más mediático y conocido de él y porque, como él mismo lo dijo, le sirvió mayormente para adquirir los recursos que necesitaba para subsistir.
Con respecto a su labor poética como decimista, debo de trasladarme a su infancia. Fue un niño negro que jugaba al fútbol en las calles pestilentes del barrio de La Victoria, el que cambió el rumbo de la cultura afro-latinoamericana. Ese niño que sintió la congénita necesidad artística de hacer poemas para contar su devenir.
Cuenta Nicomedes, en una de las más intensas y extensas entrevistas realizada por el sociólogo dominicano Pablo Mariñez, que cuando niño tenía la congénita necesidad artística de escribir poemas, pero que carecía de una serie de reglas para lograr esa rima que tanto buscaba.
Es que al concluir el colegio que conoce a Don Porfirio Vásquez, un recordado decimista de la costa peruana, el que le enseña las cualidades de la décima y se convierte en su maestro.
Durante muchos años el joven Nicomedes fue instruido en este arte hasta que, como cuenta él, se produce una ruptura. Nicomedes siente que lo enseñado por Don Porfirio comienza a repetirse cíclicamente, y es entonces que decide separase de él. Fue tanto la superación que llegó a alcanzar sobre su maestro que el propio Don Porfirio comenzó a atribuirse décimas escritas por Nicomedes y a firmarlas con su nombre. Y es que los temas de décimas enseñadas por su maestro sólo abarcan los temas de la religiosidad, la joda y la descripción de los eventos de la naturaleza. Nicomedes sentía que la décima podía ir más allá, que podía ser utilizada para denunciar la esclavitud que sufrió la raza negra en el pasado, y en la actualidad, la negación de la cultura oficial peruana de la influencia de la afroperuana en todos sus escalafones y estamentos.
Fue entonces que Nicomedes lleva a la décima a niveles insospechados y la convierte en universal y enlazadora. Universal, porque lo que recitaba con tanto sentimiento y sabor en sus décimas trataba de sufrimientos tan humanos y sinceros que no hay ser negros ni haber tenido que cargas cadenas para haberlas vividos. La esclavitud y la desesperanza no tienen color, pero sí tienen sabor, agrio, amargo, pero también dulce y condimentado. Y enlazadora, porque es Nicomedes el que se encarga de recoger de muchas de las comunidades negras de América Latina sus diversos estilos y características y las enlaza con la “Madre Tierra”, es decir, África.


Cuenta que en su primer viaje a Senegal, que redescubre lo que es la negritud y encuentra la forma de liberarse de una vez las cadenas de la esclavitud, que los negros de América no habían dejado atrás a pesar de que ya se abolió la esclavitud.
Nicomedes entiende que aunque el negro americano ya hace tiempo que es liberto aún no se ha desprendido de las cadenas y aún continúa encerrado en el nuevo orden social.
Prisión que sufren los negros por la falsa percepción y “desprecio aprendido” que tiene la sociedad de ellos y el propio concepto equivocado que tiene el negro de sí mismo, que no es más que una disminuida valoración que tiene el negro de sí mismo.
El negro, en la época de Nicomedes, cree que la forma en que puede ser aceptado por la sociedad es ser utilizado como instrumento para la jarana y la juerga. El problema de eso es que cuando la música tocaba el negro era el más querido y admirado, pero cuando se callaban las guitarras, se detenía el zapateo y el verbo afilado de las décimas se silenciaban, el negrito lindo volvía a ser un “negro de mierda”.

Lo formal en la décima
Dicho esto, paso entonces a tratar algunos aspectos formales de la décima. Esta forma poética tiene en el Perú dos vertientes ajenas que confluyen en el mismo río caudaloso de la décima peruana.
Una es la vertiente nativa, que tiene básicamente dos principales influencias incas: el harawi y el yaraví. El harawi es una forma lírica triste y melancólica que se dedica a lamentar la desintegración de las comunidades locales de la sierra y su adhesión al Tahuantinsuyo. En cambio, el yaraví, en especial el yaraví arequipeño, es candoroso y divertido. Es alegre, una cualidad muy atípica dentro del folklore andino peruano.
La otra vertiente, es, evidentemente, la española. La definición ibérica de la décima más común la “combinación de versos octosílabos”. El octosílabo es el metro más genuinamente español y también el más popular, el cual responde al ritmo interno del castellano más castizo, y esto no es casual, emana de una eufonía natural entre el lenguaje emitido y su musicalización.
Es la forma de la décima espinela la que trataremos aquí. Por lo general en estos diez versos rima el primero con el cuarto y el quinto; el segundo con el tercero; el sexto y sétimo con el décimo; y el octavo con el noveno verso.



Aquí un ejemplo:

De fácil composición - A

una décima parece -B

y por eso se apetece -B

para cualquier función -A

pero en la distribución -A

del pensamiento adoptado -C

su mérito está fincado -C

en que sin ningún estorbo -D

concluya el último sorbo -D

con el último bocado -C



En realidad se trata de dos redondillas separadas por un grupo de dos versos (5 y 6) y de los cuales cada uno se cierran al rimar cada uno con su primer y último verso, respectivamente.

Esta es la clave rima: ABBA-AC-CDDC.



Es bajo estos cánones que Nicomedes Santa Cruz se desenvuelve dentro de la décima y, como ya dije, la lleva a niveles insospechados. Cabe aclarar, como lo hace Nicomedes en su gran obra llamada La décima en el Perú, que la décima en su llegada al Perú fue propiedad de las más latas elites limeñas y cusqueñas y que, como pasa con muchos de los estilos artísticos, esta clase social la fue poniendo en desuso restándole importancia. Esto se da debido a que la Iglesia Católica la utiliza como un instrumento nemotécnico para enseñarles a los indios los rezos y la Biblia.
Entonces son los negros los que se apropian de la décima para contarse entre ellos sus penas de esclavitud y para reclamar la abolición de la esclavitud a la emergente república.
Voy a permitirme nombrar dos partes de esta décima peruana: el socabón y el contrapunto. El socabón es la línea melódica de nuestra décima cantada y la de su típica armonización en la guitarra. Esto abarca un punteo de introducción, seguida de un bordoneo, seguida de un bordoneo que remata en el ritmo fijo en que se empieza el canto, y es normal que el cantor ataque cuando le venga en gana. El socabón se utilizaba –hablo en pasado porque ya está en desuso, lamentablemente- para el enfrentamiento entre dos decimista, es decir un reto o contrapunto, que es el otro aspecto al que me refiero.


Música y academia
Y ahora voy a pasar al otro gran tema de exposición el del Nicomedes Santa Cruz folklorista. Y dentro de este ámbito hay dos grandes subtemas: el musical y el formal.
Con respecto a su aporte a la música afroperuana diré que Nicomedes ha editado 16 discos:



Gente Morena. 1957.

Nicomedes Santa Cruz y su Conjunto Kumanana. 1959.

Single. 1959.

Ingá. 1960

Décimas y Poemas. 1960.

Cumanana. 1964.

Octubre: Mes Morado. 1964.

Cumanana (2ª Edición). 1965.

Canto Negro. 1968.

Cumanana (3ª Edición). 1970.

Nicomedes Santa Cruz presenta: Los Reyes del Festejo. 1971.

América Negra. 1972.

Nicomedes en Argentina. 1973.

Socabón. 1975.

Ritmos Negros del Perú. 1979.

Décimas y Poemas. 1980.



El gran valor de este material discográfico radica en que nunca antes un cultor de lo afroperuano había tenido tanta difusión y éxito a nivel nacional e internacional. Los discos de Don Nico son lo principal que se conoce de él y es el gancho para el resto de su obra. Y es especialmente su disco Socabón, el de más valor, a mi modesta opinión. Socabón es una introducción al folklore musical y danzario de la costa peruana.
En ese disco se pueden escuchar, primero individualmente y luego en conjunto, muchos de los instrumentos y formas danzarias propios de la costa peruana, como por ejemplo [El Cajón] [La Cajita] [La Quijada] [El Güiro] [La Carrasca] [La Guitarra] [Las Palmas] [Las Tablitas] [Zapateo en Mayor] [Zapateo en Menor] [Agüenieve] [Pasada de Agüenieve] [El Festejo] [El Alcatraz] [El Socabón] [Melopea de Agüenieve] [Entrada de marinera] [Llamada de resbalosa] [Panalivio] [Pancho Fierro]. Entonces, Socabón, como pueden darse cuenta es una recopilación inédita de estos ritmos e instrumentos ajenos al movimiento cultural oficial.
Y hablando ya del aspecto formal, que es al que más cariño le tengo, podemos hablar de 10 libros e incontables artículos y ensayos escritos por él y realizados a su obra, publicados en diversos medios del Perú y el extranjero.

Décimas. 1959.

Décimas. 1960.

Cumanana. 1964.

Décimas. 1966.

Canto a mi Perú. 1966.

Décimas y Poemas: Antología. 1971.

Ritmos Negros del Perú. 1971.

Rimactampu: Rímas al Rímac. 1972.

Rítmos Negros del Perú. (Edición aumentada). 1973

La Décima en el Perú. 1982.

Finalmente, quisiera analizar por un breve momento una de sus décimas más consabidas y mentadas llamada América Latina.

América Latina


Mi cuate
Mi socio
Mi hermano

Aparcero
Camarado
Compañero

Mi pata
M´hijito
Paisano...

He aquí mis vecinos.
He aquí mis hermanos.

Las mismas caras latinoamericanas
de cualquier punto de America Latina:

Indoblanquinegros
Blanquinegrindios
Y negrindoblancos

Rubias bembonas
Indios barbudos
Y negros lacios

Todos se quejan:
?¡Ah, si en mi país
no hubiese tanta política...!
?¡Ah, si en mi país
no hubiera gente paleolítica...!
?¡Ah, si en mi país
no hubiese militarismo,
ni oligarquía
ni chauvinismo
ni burocracia
ni hipocresía
ni clerecía
ni antropofagia...
?¡Ah, si en mi país...

Alguien pregunta de dónde soy
(Yo no respondo lo siguiente):

Nací cerca del Cuzco
admiro a Puebla
me inspira el ron de las Antillas
canto con voz argentina
creo en Santa Rosa de Lima
y en los orishás de Bahía.

Yo no coloreé mi Continente
ni pinté verde a Brasil
amarillo Perú
roja Bolivia.

Yo no tracé líneas territoriales
separando al hermano del hermano.

Poso la frente sobre Río Grande
me afirmo pétreo sobre el Cabo de Hornos
hundo mi brazo izquierdo en el Pacífico
y sumerjo mi diestra en el Atlántico.

Por las costas de oriente y occidente
doscientas millas entro a cada Océano
sumerjo mano y mano
y así me aferro a nuestro Continente
en un abrazo Latinoamericano.


Aquí, en este tan grande e importante festival del folklore, quiero recordar el gran legado de Nicomedes: el del romper las cadenas de la esclavitad. No me refiero a la esclavitud como aprisionamiento del cuerpo, me refiero a la esclavitud del alma. Esa esclavitud es universal. Es espacial y temporal y es corrosiva y muy arraigada. Es aquí en Cosquín donde quisiera llevar a Nicomedes más allá de la cultura afro y ponerlo en el pedestal de un hombre que creó una actitud de vida y de pasión. El gran resumen de toda su obra es que no hay que tener miedo, hay que alzar la cabeza siempre, hay que encontrarnos como seres humanos, hay que entendernos, hay que profundizarnos, porque si no lo hacemos, es ese desconocimiento lo que genera prejuicios y luego odio y luego un profundo resentimiento implosivo a punto de estallar en cualquier momento.

El conocernos como latinoamericanos hace que veamos nuestras grandes diferencias y coincidencias. No somos iguales, somos maravillosamente diferentes y en eso radica este folklore tan mítica que no es más que el resultado de la constante comunión de razas y culturas, ese iluminador conocimiento envuelto en el gran papiro de los milenios.
Muchas gracias.


Conferencia ofrecida en el Festival Nacional del Folklore en Córdoba, Argentina.
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SOBRE EL ABORTO (CUATRO PASTILLAS DE CITOTEC) ... gracias a http://rodolfoybarra.blogspot.com/

Dibujo de Leonardo da Vinci sobre un feto


I

La primera pregunta que tiene que hacerse un hombre para escribir sobre el aborto radica en explicarse cómo entiende a la mujer o cómo entiende al cuerpo de la mujer. Obviamente, en una sociedad patriarcal post mecano industrial cuyo soporte sigue siendo el militar y el sistema de castas, aunque se disfrace de democrática y trate de anteponer criterios religiosos (¿quién diablos sigue creyendo en el clero?) o "humanísticos" (los clásicos lobos disfrazados de cordero), el istmo macho va a salir a flote a veces sin percibirlo (pueden leer todos los artículos escritos por hombres que se han hecho sobre el aborto tanto en periódicos como en páginas virtuales (llama la atención, por ejemplo, que el presidente del comité de alto nivel de derechos sexuales y reproductivos del colegio médico del Perú, y uno de los principales consultos en el caso de aborto, sea un hombre, Miguel Gutiérrez, homónimo del escritor). Asimismo, hay que nombrar el caso de una de las pocas mujeres que no le rehúyen al debate: Rocío Silva Santisteban en http://kolumnaokupa.blogsome.com/ / y su post “Yo no he abortado” donde plantea que lo incongruente es que sean hombres célibes quienes, en este acalorado debate, se adueñen de la verdad sobre la maternidad y sus límites. Artículo que, por cierto, primero fue publicado en el suplemento de La República.
Pero este post no quiere detenerse ahí (aparte del llamado como tal del papel de la mujer peruana en un debate que se centra en su integridad y en su futuro a decidir), tampoco busca adherirse a los propuestas "a favor" (pro-life) o "en contra" o “por la elección” (pro-choice), ni mucho menos trata de ubicar en qué momento de la fecundación se puede hablar de una "nueva vida". Esa tarea se lo dejo para los científicos o para los "creacionistas" o propugnadores de la "teoría del flogisto". Considero que hay un asunto más importante que vertebra toda esta discusión, sobre todo cuando dicen de que "la mujer debe tener derecho a la libertad y a poder decidir sobre su cuerpo". O cuando, otros más osados, hablan de que la mujer se ve obligada al crimen, pero no porque realice el aborto, sino porque la sociedad ve un crimen donde solo hay un deseo de libertad ¿?. Sin embargo, ese criterio de libertad, un poco aguanoso y de la cintura para abajo, no explica realmente lo que está detrás. Para empezar, no hay verdadera libertad si primero no hay independencia económica y esto vale a nivel micro (el individuo) como a nivel macro (la sociedad). ¿Cómo en un semipaís (otra vez, Lenin; si no les gusta pueden probar con el cuasi nación de Mariano José de Larra ) que explota y reprime a su pueblo (y doblemente a las mujeres desde el hogar hasta en las altas esferas de la política; y esto último va unido al racismo y lo hemos visto con el caso Arpasi) se puede hablar de que la posibilidad del aborto es parte de alguna libertad? Esa es una libertad ficticia, una proyección del hombre macho capitalista, del hombre semifeudal postmoderno, del plutócrata con viagra, pues, hablemos claro, las mujeres de la burguesía, las señoras y señoritas de avignon en edad reproductiva, abortan cuando quieren y lo hacen en sistemas sanitarios correctos, o sea en clínicas, en operaciones que califican como “legrado”, “quistes” o "limpieza de útero"; o si hay tiempo (porque medios crematísticos hay) se van al extranjero, un viajecito a Europa y listo, ahí en cualquier país nórdico los abortos son normales. Por lo tanto, lo que se discute es una ley de aborto para las clases empobrecidas, una ley para las mujeres de a pie.

II

Otro punto que quisiera tocar es sobre el carácter de nuestra sociedad donde los vicios han hecho carne y ha generado una nueva subespeciación de hombre/mujer que no logra entender su realidad y se mueve irracionalmente, como una bestia desbocada, teniendo como parámetros y como frenos (irónicamente, en algunos casos necesarios) a las leyes y a la autoridad. Y no se crea que la mayoría de abortos que se practican clandestinamente son productos de las violaciones o de las malformaciones, que los hay, pero no tienen importancia estadística si repasamos, según los datos del centro Flora Tristán para el año 2004: 410 mil abortos; el año 2001: 352 mil abortos comparados a los 271 mil del año 1994, lo que nos hace pensar en un crecimiento progresivo; y que ahora en el 2009, haciendo las medidas respectivas, debemos estar alrededor del medio millón de abortos al año, lo que significa que en proporciones abortamos más que en China, líder mundial en las interrupciones de embarazo, que dice que anual y oficialmente se producen 13 millones de abortos (aunque extraoficialmente se dice que las crifras llegan a los 20 millones). Hechos (datos y primeros análisis) que nos hace pensar que esos miles de abortos peruanos no corresponden a los casos de violación o de carácter terapéutico. No señor. La mayoría de esos abortos tuvieron como punto de partida a las polladas, a los fines de semana discotequeros y a las juergas de las academias o de las universidades chuchumecoides, a los chichódromos, salsódromos y rucódromos donde el licor y las drogas terminaron por doblegar las escazas resistencias dentro de la conducta humana (si es que todavía se les puede llamar así). Las mayoría de estas mujeres embarazadas irresponsablemente (seducidas por el macho imbécil marionetizado por el conductismo mediático) son las que recurren al aborto clandestino, a la pastilla misoprostol (el famoso Citotec que se usa para prevenir las úlceras pépticas y que es legal) que la venden en toda la avenida Tacna del centro de Lima, y lo publicitan los diarios, especialmente “El Comercio”, bajo el letrero eufemístico “Atraso Menstrual”. Y, francamente, no creo que, si se legaliza el aborto, estas mujeres recurran al sistema hospitalario institucional (y aquí incluyo a las clínicas particulares), justamente porque, ellas lo entienden, como parte de una “vergüenza”, un “deshonor”, un “domingo 7” (palabra muy usada, alguna vez, por nuestra sociedad para referir a las empleadas domésticas abusadas por el patrón), hecho que supuestamente sólo las incluye a ellas (y debiera incluir, también, a la contraparte, a los cómplices fornicarios. Por cierto, esta última palabra “fornicarios” no tiene aquí connotación religiosa y las idiotizantes teorías del pecado, simplemente está referido al acto sexual fuera del matrimonio o fuera de la relación de pareja). Esa lucha por un aborto en condiciones higiénicas y con tutoría médica, como estamos viendo, sólo está dirigido a un porcentaje mínimo, que son los casos de violación y los casos de malformaciones congénitas o que ponen en riesgo a la madre; y luchar por este tipo de aborto, que tuvieron origen en la violencia o son de carácter terapéutico, ni siquiera debiera darse, es una obligación y un deber de la sociedad legalizarlo.

III

El hecho de que se legalice o no el aborto (y ya no me estoy refiriendo al aborto terapéutico ni al producto de la violación) lo único que va a hacer es tratar de sincerar las cifras existentes (aunque no creo que lo logren). Y no va a poder evitar al aborto subrepticio, escondido y alejado de la sociedad. Y a quienes no estén de acuerdo con esto les hago esta proposición que parte de una versión real: Juanita se fue a una fiesta de la universidad por el fin de ciclo de la facultad de arte, se encontró con luchito; se emborracharon y en uno de los pajonales tuvieron relaciones sexuales. Al cabo de un mes juanita se da cuenta de que está preñada. ¿Cuál va a ser la reacción de Juanita? Supongamos que su única alternativa sea abortar. ¿Le diría a su a familia e iría acompañada de su progenitora a hacerse un aborto (suponiendo que ya ha sido aprobado por los estamentos reguladores) o haría las cosas como la hacen sus amigas y como la plantea esta sociedad hipócrita de la doble moral?, o sea, haciendo cita con la comadrona o el abortero (que casi siempre no es un médico, sino un improvisado en la evisceración y en la manipulación de la aspiradora) que en privado la alejara de todos sus temores (no los que tienen que ver con la salud sino con la moral y con el qué dirán) y podrá regresar a su vida “normal” sin que nadie le pregunte nada ni se meta en su vida privada.
Y esto porque por cuestiones lógicas y por el internamiento médico, la mujer que aborta (suponiendo que fuese en situaciones “normales” y dentro de un hospital) tendría que pasar algunos días en cama y recibir a las visitas familiares o a los más cercanos. A quienes de seguro, se les diría que se resbaló en una cáscara de plátano o que tenía un tumor en el endometrio, pero nunca la verdad. La hipocresía clasemediera es la tutora en los casos de embarazos no deseados. Sin embargo, es peor la hipocresía estatal y privada, la que con sus medios de comunicación corruptos con claros rasgos psicosociales, aparte de generar ignorancia y confusión, imponen la pornografía subrepticiamente, descuidan a propósito la educación sexual y bestializan al poblador común incentivándolos al crimen y a la violación; y en los casos de la miseria, obligándolos al hacinamiento y al incesto. En última instancia, el aborto para el caso de las mujeres (debiera decir “las parejas”) que no pueden costear el futuro desarrollo del niño es culpa directa de este sistema que quiere poner leyes para ordenar y hacer viable el hambre y la miseria, y encima de ellos a la corrupción y a los corruptos y corruptores; pues el sistema no se va a culpar a sí mismo ni se va a infringir algún golpe bajo, entonces descaradamente dice que la mujer que aborta es una criminal como dice que el campesino o el selvático que bloquea las carreteras para reclamar mejor trato a su condición es un terrorista.

IV

Considero que nuestra sociedad no está preparada para una ley de aborto sin restricciones, considero que esas restricciones, y peros, son necesarios. Seamos claros, no estamos preparados para legalizar las drogas, no estamos preparados para licenciar el uso civil de armas (y conste que dado el peligro ciudadano de los últimos tiempos ya es más que necesario), no estamos preparados para exigir que las autoridades cumplan con lo que prometen. Ni siquiera estamos preparados para que el voto no sea obligatorio, mucho menos para aprobar una ley de aborto sin especificaciones, lo que, eventualmente, incentivaría el libertinaje, el aumento de ETS (enfermedad de transmisión sexual) y claro, aquí, el sida; y, con todo ello, la animalización y bastardización de una sociedad que a las justas se comporta como tal.
Ahora, todo lo dicho arriba, no implica coaptar la libertad sexual de las mujeres y su derecho a decidir, lo que tiene que tener como premisa a la educación, y no a un asunto hormonal.

Por cierto, hay un interesante “debate sobre el aborto” planteado por el señor Daniel Salas aquí:
http://grancomboclub.com/
.

Boogie el aceitoso - bajo emocion violenta - se estreno boogie la pelicula, disfrutenlo....

Para quienes no lo conocen, Boogie es un “mercenario despiadado” de origen americano, veterano de la Guerra de Vietnam y experto en el uso de todo tipo de armas, que hace cualquier cosa por dinero…

Es un machista empedernido, le gusta golpear a las mujeres, a quienes considera “simples objetos” que le sirven para satisfacer sus necesidades primarias… Odia a los homosexuales, los latinos y los afroamericanos.

La película fue dirigida por Gustavo Cova, producida por Luís Massa y Hugo Lauría, con guión de Marcelo Páez y la dirección de animación de Sebastián González.

Se estrenará el 8 de octubre en Argentina. La voz de Boogie fue interpretada por el actor Pablo Echarri, en tanto que su mujer Nancy Dupláa también hace las voces femeninas

Basada en la novela grafica de Fontanarrosa (negro tu sigues vivo) como una denuncia a la sociedad norteamericana actual y su salvage y violento estilo de vida.


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el asesinato de ramon vasquez, cuento o dilucidacion periodistica por charles bukowski - o una descripcion de como pude ser el asesinato del estilista Marco Antonio Gallego Gonzales a manos de Jorge Glenni, Miguel Velásquez y Jordan Pacheco.

Supay dixit: El asesinato brutal y francamente ilogico del exitoso estilista Marco Antonio fue un golpe a esa especie de farandula que ahora se ve, el por que del crimen, las multiples teorias donde se dice que fue la venganza de Glenni ante la idea de que fuese contagiado de sida por el estilista, un ajuste de cuentas de la mafia por lavado de dinero, un atraco mal planeado y un asesinato francamente sin sentido, sea cual sea la verdad, el viejo indecente de Bukowski escribio hace varias decadas este relato donde se habla del asesinato de un reconocido homosexual y antigua gloria del cine mudo, espero disfruten de este cuento, su crudeza y descripcion de las escenas y personalidad de los personages nos podrian dar una idea de lo que paso ese fatidico dia, cuando tres delicuentes de poca monta mataron a golpes y ahogando a Marco Antonio Gallego Gonzales. Descansa en paz.  


El asesinato de Ramón Vasquez
Este relato es ficción, y el acontecimiento o semiacontecimiento de la vida real que pueda reflejar no ha influido en el autor a favor o en contra de ninguna de las personas implicadas o no implicadas. En otras pa­labras, se dejaron correr libres pensamientos, imagina­ción y capacidad creadora, y eso significa invención, que creo motivada y causada por el hecho de vivir un año menos de medio siglo entre la especie humana... Y no se ciñó la historia a ningún caso concreto, o casos, o noticias de periódico, y no se escribió para perjudicar, sacar consecuencias o hacer injusticia a ninguno de mis semejantes que se haya visto en circunstancias simila­res a las que se verán en la historia que sigue.



Sonó el timbre de la puerta. Dos hermanos, Lin­coln, 23, y Andrew, 17.
El mismo salió a abrir.
Allí estaba, Ramón Vasquez, el viejo astro del cine mudo y principios del sonoro. Andaba ya por los se­senta. Pero aún tenía el mismo aire delicado. En los
viejos tiempos, en la pantalla y fuera de ella, llevaba el pelo empastado en brillantina y peinado recto hacia atrás. Y con la nariz larga y fina y el fino bigote y la forma que tenía de mirar intensamente a las muje­res a los ojos, en fin, era demasiado. Le habían llama­do «El Gran Amante». Las mujeres se desmayaban cuando le veían en la pantalla. Pero en realidad Ra­món Vasquez era homosexual. Ahora tenía el pelo majestuosamente blanco y el bigote un poco más ancho.
Era una cruda noche californiana y la casa de Ra­món estaba en una zona aislada de colinas. Los mu­chachos vestían pantalones del ejército y camisetas blancas. Los dos eran del tipo musculoso, con caras bastante agradables, agradables y tímidas.


Lincoln fue quien habló.
—Hemos leído sobre usted, señor Vasquez. Sien­to molestarle, pero estamos interesadísimos por los ídolos de Hollywood. Nos enteramos dónde vivía y pasábamos por aquí y no pudimos evitar llamar al timbre.
—Debe hacer bastante frío ahí fuera, muchachos.
—Sí, sí que lo hace.
—¿Por qué no entráis un momento?
—No queremos molestarle, no queremos inte­rrumpirle para nada.
—No hay problema. Entrad. Estoy solo.
Los chicos entraron. Se quedaron de pie en el centro de la habitación, mirando, embarazados y confusos.
—¡Sentaos, por favor! —dijo Ramón.
Indicó un sofá. Los chicos se acercaron a él, se
sentaron, torpemente. Había un pequeño fuego en la chimenea.
—Os traeré algo para que entréis en calor. Un momento.
Ramón volvió con una botella de buen vino fran­cés, la abrió. Se fue otra vez, luego volvió con tres vasos. Sirvió tres tragos.
—Bebed un poco. Es muy bueno.
Lincoln vació el suyo con bastante rapidez. An-drew, que lo vio, hizo lo mismo. Ramón volvió a lle­nar los vasos.
—¿Sois hermanos?
—Sí.
—Me lo imaginé.
—Yo me llamo Lincoln. Él es mi hermano menor, se llama Andrew.
—Vaya, vaya. Andrew tiene un rostro fascinante, muy delicado. Un rostro caviloso. Con un pequeño toque cruel también. Quizá sea el grado de crueldad justo. Mmmmm. Podría entrar en el cine. Aún tengo cierta influencia, sabéis.
—¿Y mi cara, señor Vasquez? —preguntó Lin­coln.
—No es tan delicada y es más cruel. Tan cruel como para tener casi una belleza animal; eso y con tu... cuerpo. Perdona, pero tienes una constitución... como un mono al que le hubiesen afeitado el pelo... pero me gustas mucho... Irradias... algo.
—Quizá sea hambre —dijo Andrew, hablando por primera vez—. Acabamos de llegar a la ciudad. Venimos en coche de Kansas. Tuvimos varios pin­chazos. Luego se nos jodio un pistón. Se nos fue casi
todo el dinero entre neumáticos y reparaciones. Lo tenemos ahí fuera, un Plymouth del 56, no nos daban ni diez dólares por él como chatarra.
—¿Tenéis hambre?
—¡Mucha!
—Bueno, esperad, demonios, os traeré algo, os prepararé algo. ¡Mientras tanto, bebed!
Ramón entró en la cocina.
Lincoln cogió la botella y bebió a morro. Mucho rato. Luego se la pasó a Andrew,
—Termínala.
Andrew acababa de terminar la botella cuando volvió Ramón con una bandeja grande: aceitunas, re­llenas y con hueso; queso; salami, pastrami, galletas, cebolletas, jamón y huevos rellenos.
—¡Oh, el vino! ¡Lo habéis acabado! ¡Estupendo!
Ramón salió y volvió con dos botellas frías. Las abrió.
Los chicos se lanzaron sobre la comida. No duró mucho. La bandeja quedó limpia.
Luego empezaron con el vino.

—¿Conoció usted a Bogart?
—Bueno, muy poco.
—¿Y a la Garbo?
—Claro, qué tonto eres.
—¿Y a Gable?
—Superficialmente.
—¿Y a Cagney?
—No conocí a Cagney. La mayoría de los que mencionáis son de épocas distintas. A veces creo que algunos de los astros posteriores estaban resenti­dos conmigo, por el hecho de que hubiese ganado la
mayor parte de mi dinero antes de que los impuestos fuesen tan terribles. Pero se olvidan de que en térmi­nos de ganancias yo nunca gané su tipo de dinero in­flacionario. Que están ahora aprendiendo a proteger con el asesoramiento de especialistas fiscales que les enseñan las artimañas... Reinvertir y todo eso. De to­dos modos, en fiestas y demás, esto provoca senti­mientos contradictorios. Creen que soy rico; yo creo que los ricos son ellos. Todos nos preocupamos de­masiado del dinero y de la fama y el poder. A mí sólo me queda lo suficiente para vivir con holgura lo que me queda de vida.
—Hemos leído cosas sobre usted, Ramón —dijo Lincoln—. Un periodista, no, dos periodistas, dicen que usted siempre tiene en casa escondidos cinco de los grandes en efectivo. Una especie de reserva. Y que desconfía usted de los bancos y del sistema bancario.
—No sé de dónde habéis sacado eso. No es cierto.
—De Screen —dijo Lincoln—, el número de sep­tiembre de 1968. The Hollywood Star, Young and Old, número de enero de 1969. Tenemos la revista ahí fuera en el coche.
—Es falso. El único dinero que tengo en casa es el que llevo en la cartera. Aquí la tengo. Veinte o treinta dólares.
—A ver.
—¿Por qué no?
Ramón sacó la cartera. Había un billete de veinte y tres de dólar.
Lincoln agarró la cartera.
—¡Eso me lo quedo!
—¿Qué te pasa, Lincoln? Si quieres el dinero, cogelo, pero devuélveme la cartera. Llevo ahí mis cosas... el permiso de conducir, son cosas que nece­sito.
—¡Vete a la mierda!
-¿Qué?
—¡Que te vayas a la mierda, he dicho!
—Óyeme, tendré que pediros que salgáis de esta casa. ¡Os estáis comportando muy groseramente!
—¿Hay más vino?
—¡Sí, sí, hay más vino! Podéis cogerlo todo, hay diez o doce botellas de los mejores vinos franceses. ¡Cogedlas y marchaos, por favor! ¡Os lo suplico!

—¿Estás preocupado por los cinco billetes?
—Te aseguro que no tengo cinco mil dólares es­condidos. ¡Te digo con toda sinceridad que no los tengo!
—¡Chupapollas mentiroso!
—¿Por qué tienes que ser tan grosero?
—¡Chupapollas! ¡CHUPAPOLLAS!
—Os ofrezco mi hospitalidad, soy amable con vosotros y vosotros correspondéis así.
—¿Lo dices por esa mierda de comida que nos diste? ¿Llamas comida a eso?
—¿Qué tenía de malo?
—¡Era comida de maricas!
—¡No comprendo!
—Aceitunas, huevitos rellenos... ¡Los hombres no comen esa mierda!
—Vosotros lo comisteis.
—¿Intentas tomarme el pelo, CHUPAPOLLAS?
Lincoln se levantó del sofá, se acercó a Ramón que seguía sentado en su silla, le abofeteó, fuerte, a mano abierta. Tres veces. Lincoln tenía unas manos muy grandes.
Ramón bajó la cabeza y empezó a llorar.
—Lo siento. Yo intenté hacerlo lo mejor posible.
Lincoln miró a su hermano.
—¿Le ves? ¡Jodido marica! ¡LLORANDO COMO UN NIÑO! ¡AMIGO, VOY A HACERLE LLORAR! ¡VOY A HACERLE LLORAR DE VERAS SI NO SUELTA ESOS CIN­CO MIL!
Lincoln cogió una botella de vino y bebió a morro un buen trago.
—Bebe —le dijo a Andrew—. Tenemos que tra­bajar.
Andrew bebió de su botella, también bastante.
Luego, mientras Ramón lloraba, los dos se senta­ron bebiendo vino y mirándose y pensando.
—¿Sabes lo que voy a hacer? —preguntó Lincoln a su hermano.
-¿Qué?
—¡Voy a hacer que me la chupe!
—¿Por qué?
—¿Por qué? ¡Sólo por reírnos, por eso!
Lincoln bebió otro trago. Luego se acercó a Ra­món. Le agarró por la barbilla y le alzó la cabeza.
—Eh, mamón...
—¿Qué? ¡Oh, por favor, DEJADME, POR FAVOR!
—¡Vas a chupármela, CHUPAPOLLAS!
—¡Oh, no, por favor!
—¡Sabemos que eres marica! ¡Venga, mamón!
—¡NO! ¡POR FAVOR! ¡POR FAVOR!

Lincoln se abrió la bragueta.
—ABRE LA BOCA.
—¡Oh, no, por favor!
Esta vez Lincoln pegó con el puño cerrado.
—Te amo, Ramón: ¡chupa!
Ramón abrió la boca. Lincoln le puso la punta de la polla en los labios.
—¡Si me muerdes, cabrón, TE MATO!
Ramón, llorando, empezó a chupar.
Lincoln le dio un revés en la frente.
—¡Un poco de ACCIÓN! ¡Dale un poco de vida al asunto!
Ramón chupó con más fuerza. Movió la lengua. Luego Lincoln, cuando vio que iba a correrse, agarró a Ramón por la nuca y apretó, sujetándole bien. Ra­món mascullaba, ahogándose. Lincoln se la dejó dentro hasta terminar.
—¡Vamos! ¡Ahora chúpasela a mi hermano!
—Oye Linc, prefiero que no lo haga.
—¡Tienes miedo?
—No, no es eso.
—¿No te atreves?
—No, no...
—Echa otro trago.
Andrew bebió. Caviló un rato.
—Bueno, puede chupármela.
—¡OBLÍGALE A HACERLO!
Andrew se levantó, se abrió la bragueta.
—Prepárate a chupar, mamón.
Ramón seguía sentado allí, quieto, llorando.
—Levántale la cabeza. Si en realidad le gusta.
Andrew le alzó la cabeza a Ramón.
—No quiero pegarte, viejo, separa los labios. Acabaré enseguida.
Ramón abrió la boca.
—Ves —dijo Lincoln—, ves cómo lo hace. Si no hay ningún problema.
Ramón movía la cabeza, usó la lengua, Andrew se corrió.
Ramón lo escupió en la alfombra.
—Pedazo de cabrón —dijo Lincoln—. ¡Tenías que tragarlo!
Y se acercó y abofeteó a Ramón, que había dejado de llorar y parecía en una especie de trance.
Los hermanos volvieron a sentarse, terminaron las botellas de vino. Encontraron más en la cocina. Las trajeron, las descorcharon, bebieron otro poco.
Ramón Vasquez parecía ya la figura de cera de una estrella muerta del museo de Hollywood.

—Vamos a hacernos con esos cinco billetes y lue­go nos largamos —dijo Lincoln.
—El dijo que no los tenía aquí —dijo Andrew.
—Los maricas son mentirosos natos. Yo se los sacaré. Tú quédate aquí sentado disfrutando del vino. Ya me encargaré yo de este mierda.
Lincoln cogió a Ramón, se lo echó al hombro y lo llevó al dormitorio.
Andrew siguió allí sentado bebiendo vino. Oía voces y gritos en el dormitorio. Luego vio el teléfono. Marcó un número de la ciudad de Nueva York, y cargó la llamada al teléfono de Ramón. Allí era donde estaba su chica. Se había ido de Kansas City para ac­tuar en el musical. Pero aún le escribía cartas. Largas. Aún no había empezado a triunfar.
—¿Quién?
—Andrew.
—Oh, Andrew, ¿pasa algo?
—¿Estabas dormida?
—Acababa de acostarme.
—¿Sola?
—Claro.
—Bueno, no pasa nada. Este tío va a meterme en lo de las películas. Dice que tengo una cara muy fina.
—¡Qué maravilla, Andrew! Tienes una cara bellí­sima, y te quiero, ya lo sabes.
—Lo sé. ¿Y tú qué tal, gatita?
—No tan bien, Andrew. Nueva York es una ciu­dad fría. Todos intentan meterte la mano en las bra­gas. Es lo único que quieren. Estoy trabajando de ca­marera, es una mierda. Pero creo que conseguiré un papel en una obra de Broadway.
—¿Qué tipo de obra?
—Oh, no sé. Parece un poco verde. Una cosa que escribió un negro.
—No te fíes de los negros, nena.
—No me fío. Es sólo por la experiencia. Han con­seguido la colaboración de una actriz muy famosa.
—Bueno, eso está bien. ¡Pero no te fíes de los ne­gros!
—No me fío, Andrew, demonios. No me fío de nadie. Es sólo por la experiencia.
—¿Quién es el negro?
—No sé. Un escritor. Sólo está por allí sentado, fumando hierba y hablando de la revolución. Es el rollo de ahora. Hay que seguirlo mientras dure.
—¿No estarás jodiendo con ese escritor?
—No seas imbécil, Andrew. Me trata muy bien, pero es sólo un pagano, un animal... Si vieras qué harta estoy de ser camarera. Todos esos aprovechados pellizcándote el culo porque dejan unos centavos de propina. Es una mierda.
—Pienso en ti constantemente, nena.
—Yo pienso en ti, cara linda, Andy pijo grande. Y te amo.
—A veces dices cosas divertidas, divertidas y rea­les, por eso te amo, nena.
—¡Eh! ¡Qué gritos son esos que oigo!
—Es una broma, nena. Estoy en una fiesta aquí en Beverly Hills. Ya sabes cómo son los actores.
—Pues parece que estuvieran matando a alguien.
—No te preocupes, nena. Interpretan. Están to­dos borrachos. Y ensayan sus papeles. Te amo. Te telefonearé otra vez o te escribiré pronto.
—Hazlo, por favor, Andrew. Te amo.
—Buenas noches, querida.
—Buenas noches, Andrew.


Andrew colgó y se acercó al dormitorio. Entró. Allí estaba Ramón en la cama de matrimonio. Ramón estaba lleno de sangre. Las sábanas estaban llenas de sangre. Lincoln tenía el bastón en la mano. Era el fa­moso bastón que utilizaba en la película El Gran Amante. Estaba todo ensangrentado.
—Este hijo de puta no suelta prenda —dijo Lin­coln—. Tráeme otra botella de vino.
Andrew volvió con el vino, lo descorchó, Lincoln bebió un buen trago.
—Quizá no estén aquí los cinco mil —dijo An­drew.
—Están. Y los necesitamos. Los maricas son peor que los judíos. Tengo entendido que los judíos prefieren morir a dar un centavo. ¡Y los maricas MIEN­TEN! ¿Entiendes?
Lincoln volvió a mirar el cuerpo de la cama.
—¿Dónde escondiste los cinco grandes, Ramón?
—Lo juro... Lo juro... ¡Juro por mi madre que no los tengo, lo juro! ¡Lo juro!
Lincoln cruzó otra vez con el bastón la cara del Gran Amante. Luego otra. Corrió la sangre. Ramón perdió el conocimiento.
—Así no adelantamos nada. ¡Dale una ducha! —dijo Lincoln a su hermano—. Reanímalo. Limpíale la sangre. Empezaremos otra vez. Y ahora... no sólo la cara sino también la polla y los huevos. Habla­rá. Cualquiera hablaría. Límpiale mientras echo un trago.
Lincoln salió. Andrew contempló la masa de rojo ensangrentado, le dio una arcada y vomitó en el sue­lo. Se sintió mejor después de vomitar. Levantó el cuerpo, lo arrastró hacia el baño. Ramón pareció re­vivir por un momento.
—Virgen Santa, Virgen Santa, Madre de Dios...
Lo dijo una vez más antes de llegar al baño.
—Virgen Santa, Virgen Santa, Madre de Dios...
Andrew le metió en el baño y le quitó la ropa em­papada de sangre, luego le puso en la ducha y com­probó el agua hasta ponerla a la temperatura adecua­da. Luego se quitó él mismo los zapatos, calcetines, pantalones, calzoncillos y camiseta, se metió en la ducha con Ramón, le sujetó debajo del chorro de agua. La sangre empezó a desaparecer. Andrew vio cómo el agua aplastaba los cabellos grises sobre el cráneo del que había sido ídolo de la Feminidad. Ramón sólo parecía un viejo triste, hundido en la mise­ricordia de sí mismo. Luego, de pronto, como por un impulso, cerró el agua caliente, dejó sólo la fría.
Apoyó la boca en el oído de Ramón.
—Sólo queremos tus cinco mil, viejo. Nos larga­remos. Danos los cinco, luego te dejaremos en paz, ¿entendido?
—Virgen Santa... —decía el viejo.
Andrew le sacó de la ducha. Le llevó al dormito­rio, le echó en la cama. Lincoln tenía otra botella de vino. Estaba bebiéndola.
—Bueno—dijo—. ¡Esta vez hablal
—No creo que tenga los cinco mil. ¡Yo no aguan­taría una paliza así por cinco mil!
—¡Los tiene! ¡Es un marica de mierda! ¡Esta vez HABLA!
Le pasó la botella a Andrew, que se la llevó inme­diatamente a la boca. Lincoln cogió el bastón:
—¡Venga! ¡Mamón! ¿DÓNDE ESTÁN LOS CINCO MIL?
El hombre de la cama no contestó. Lincoln dio la vuelta al bastón, es decir, cogió el extremo más del­gado, luego con la punta curvada bajó hasta la polla y los huevos de Ramón.
Lo único que Ramón hizo fue lanzar series conti­nuas de gemidos.
Los órganos sexuales de Ramón quedaron casi completamente borrados.
Lincoln se tomó un momento para echar un buen trago de vino y luego agarró el bastón y empezó a atizarle en todas partes: en la cara, vientre, manos, na­riz, cabeza, por todas partes, sin preguntar ya nada
sobre los cinco mil. Ramón tenía la boca abierta y la sangre de la nariz rota y de otras partes de la cara se le metió en ella. La tragó y se ahogó en su propia sangre. Luego se quedó muy quieto y el batir del bastón tuvo muy poco efecto ya.


—Lo mataste —dijo Andrew desde la silla, mi­rando—. Iba a meterme en las películas.
—¡No lo maté yo! —dijo Lincoln—. ¡Lo mataste tú! Yo estaba sentado ahí viendo cómo le matabas con su propio bastón. ¡El bastón que le hizo famoso en sus películas!
—No jodas, anda —dijo Andrew—, hablas como un borracho. Ahora lo principal es salir de aquí. El resto ya lo arreglaremos más tarde. ¡Este tío está muerto! ¡Vamonos!
—Primero hay que despistarles —dijo Lincoln—. He leído en las revistas de estas cosas. Lo de mojar los dedos en su sangre y escribir cosas en las paredes, todo ese rollo.
-¿Qué?
—Sí. Podemos poner, por ejemplo: «¡CERDOS DE MIERDA! ¡MUERTE A LOS CERDOS!». Luego, escribes un nombre encima, un nombre masculino... Por ejemplo «Louie». ¿Entiendes?
—Entiendo.
Mojaron los dedos en su sangre y escribieron sus letreritos. Luego salieron.
El Plymouth del 56 arrancó. Pusieron rumbo sur con los 23 dólares de Ramón más el vino que le ha­bían robado. Entre Sunset y Western vieron a dos chicas de mini junto a la esquina haciendo autostop. Pararon. Cruzaron unas palabras y luego las dos chicas entraron. El coche tenía radio. Era casi todo lo que tenía. La encendieron. Rodaban botellas de caro vino francés por el coche.
—Oye —dijo una de las chicas—, creo que estos tíos tienen muy buen rollo.
—Óyeme tú —dijo Lincoln—, vamos hasta la playa a tumbarnos en la arena y beber este vino y ver salir el sol.
—Vale —dijo la otra chica.
Andrew consiguió descorchar una, era difícil. Tuvo que usar su navaja, que era de hoja fina, habían dejado atrás a Ramón y el magnífico sacacorchos de Ramón... y la navaja no servía tan bien, tenían que beber el vino mezclado con trozos de corcho.
Lincoln iba delante conduciendo, así que sólo podía mirar a la suya. Andrew, en el asiento trasero, ya le había metido a la suya la mano entre las piernas. Le abrió las bragas por un lado. Le costó trabajo, pero por fin consiguió meterle el dedo. De pronto ella se apartó, le dio un empujón y dijo:
—Creo que antes debemos conocernos un poco.
—De acuerdo —dijo Andrew—. Nos faltan aún veinte o treinta minutos para llegar a la arena y hacer­lo. Me llamo —dijo Andrew— Harold Anderson.
—Yo me llamo Claire Edwards.
Volvieron a abrazarse.
El Gran Amante estaba muerto. Pero ya habría otros. Y también muchachos medianos. Sobre todo de éstos. Así funcionaban las cosas. O no funcio­naban.

charles bukowski

Cathy Merino - 1.73 cm. - 53 Kg. - 90-63-96 maravillosas limeñas, mujeres de ojos felinos, de caderas amorosas, de piel suave, manos delicadas y gracias infinita.

Cathy Merino

Cathy Merino

Cathy Merino

Cathy Merino

Cathy Merino

Cathy Merino

red son , superman comunista, la mas alucinante version del hombre ( camarada ) de acero.

Superman: Red Son

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Superman: Red Son es un cómic publicado en forma de miniserie entre abril y junio de 2003 por DC Comics bajo su sello Otros Mundos. Su autor, Mark Millar, creó el comic bajo la premisa "¿qué pasaría si Superman hubiera sido criado en la Unión Soviética?"

En Red Son, la nave espacial en la que viaja Superman aterriza en una granja colectiva de Ucrania y no en Kansas. La propaganda soviética describe a Superman como "el campeón de los obreros que lucha una batalla sin fin a favor de Stalin, el socialismo y la expansión internacional del Pacto de Varsovia".

Debe tenerse en cuenta que este Superman tiene mucho en común con el Superman pre-Crisis de la Edad Dorada respecto a lo inmenso de sus poderes. Estos superpoderes incluyen superfuerza, oído y visión, vuelo y visión de calor. Además, se lo presenta como mucho más inteligente que un ser humano común y como una especie de “supercientífico”. No posee ninguna debilidad a excepción de la “radiación de un sol rojo”, que lo reduce a un nivel normal (o, al menos, vulnerable). Su “identidad secreta” (es decir, el nombre que le dieron sus padres adoptivos) es un secreto de estado.

La miniserie está dividida en tres partes que van desde 1950 hasta el año 2000, más un epílogo futurista.

El empleo de personajes de DC

Durante Red Son, el Universo DC es reinventado, utilizando ampliamente a personajes ya establecidos. Entre los principales aliados de Superman encontramos a la Mujer Maravilla, una “Embajadora de la Paz” soviética. Jimmy Olsen no es un fotógrafo del Daily Planet sino un agente del gobierno. Oliver Queen, Flecha Verde en la continuidad regular, trabaja como periodista del Daily Planet. Varias pistas sugieren que desempeña un papel a la Clark Kent; incluso Lois Luthor llega a decir que «ningún periodista ganador del Premio Pulitzer puede ser tan despistado como él aparenta». Iris West (esposa del Flash de la Edad de Plata, Barry Allen) aparece como fotógrafa en la fiesta de jubilación de Perry White. Ella hace un comentario (familiar para los seguidores de los cómics) sobre que Barry «siempre llega tarde», indicando que este quizás esté activo en su identidad superheróica. Pete Ross, llamado aquí Pyotr Roslov, es el hijo ilegítimo de Stalin (también puede resultar de interés que, ya mayor, Roslov se asemeja a Ra’s Al Ghul). Batman es hijo de una pareja asesinada por Roslov. Su terrorismo anárquico es una espina clavada al costado de Superman. El Dr. Sivana, villano del Capitán Marvel, realiza una aparición fugaz como un científico que trabaja para Superman y los soviéticos. También se menciona que solía trabajar para Lex Luthor antes de unirse a los rusos. La ciudad embotellada de Kandor es reemplazada por Stalingrado, que fue encogida por Brainiac en un plan ideado junto a Luthor para capturar a Superman. El “gran fracaso” de Superman es su incapacidad para regresar a Stalingrado a su tamaño normal, y la culpa por ello lo persigue.

Red Son Rising

La primera parte comienza en los años 50 y prepara el tablero y las piezas. El mundo es prácticamente igual al mundo real, pero pronto comienza a distanciarse cuando la Unión Soviética revela un nuevo elemento: Superman. Esto trastoca la Guerra Fría y convierte a la carrera de armas nucleares en una carrera de super-seres.

En este momento, Superman es un recién llegado al círculo cercano a Stalin. Tras haber crecido en Ucrania, él es amable y justo. También está dedicado a la causa comunista. Siempre pasa todo el tiempo que le es posible detectando y previniendo accidentes en la URSS. Su opuesto estadounidense es Lex Luthor, un científico que trabaja para S.T.A.R. Labs y que es un super-genio consciente de su intelecto y con poco interés en mentes inferiores. Además, está casado con Lois Luthor. A pedido de su contacto con la CIA, el agente Olsen, Luthor comienza a tratar de destruir a Superman.

Con el fin de reunir material genético para su primer intento, Luthor provoca que un satélite Sputnik caiga en picada hacia Metrópolis. Tal como Luthor preveía, Superman llega a tiempo para desviar su curso. En el proceso, conoce a Lois Luthor y, aunque entre ellos surge inmediatamente cierta tensión romántica, no siguen su mutua atracción ya que Lois está casada. El satélite es recuperado por el gobierno de los Estados Unidos y Luthor utiliza los restos que encuentra en él para crear un clon bizarro de Superman.

Mientras tanto, Superman conoce a la Mujer Maravilla en una fiesta diplomática y ella se enamora de él. Sin embargo, Superman debe abandonar la fiesta cuando ve a Pyotr Roslov, el Jefe de la NKVD e hijo ilegítimo de Stalin, borracho y descontento en extremo a unos 350 kilómetros. Pyotr está furioso por todo, pero especialmente debido a su posición: la llegada de Superman ha modificado la estructura de poder, alejado de él la atención de su padre y puesto fin a sus posibilidades de avanzar. Luego de haber disparado a una pareja de disidentes ante los ojos de su hijo por imprimir propaganda anti-Superman (algo que en realidad no desaprueba), Pyotr enloquece y orquesta el envenenamiento de Stalin. A su vez, esto le provoca una culpa inmensa (aunque no la suficiente para confesar). Stalin muere envenenado con cianuro y Superman rechaza liderar el Partido.

Al mismo tiempo, el clon es terminado y enfrenta a Superman. El duelo no es concluyente de por sí, pero provoca el lanzamiento accidental de un misil nuclear. El clon se sacrifica para salvar a millones de personas. Luthor, que había jugado al ajedrez con su creación y perdido antes de enviarlo a su misión, se horroriza ante el pensamiento de que Superman sea más inteligente que él. Por esto decide abandonar S.T.A.R. Labs y funda LuthorCorp, dedicando su vida a destruir a Superman. Lois prácticamente está abandonada y extraña a Superman. El mismo Superman trata de quitarse todo esto de la mente, pero todo cambia completamente luego de un encuentro casual con Lana Lazarenko de quien estuvo enamorada en su niñez. Al ver el sufrimiento de ella y de sus hijos, Superman se da cuenta de que sus poderes podrían evitarlo y asume el liderazgo del país para transformarlo en una utopía.

Red Son Ascendant

Son los años 70 y el mundo es muy diferente. Luthor ha ideado y ejecutado varios planes, aunque ninguno ha dado resultado. Tan sólo los Estados Unidos y Chile permanecen independientes de los soviéticos y ambos se encuentran al borde del colapso. Mientras el Presidente Kennedy es forzado a conceder a Georgia la independencia, la Unión Soviética liderada por Superman ha crecido sin tener que recurrir a la guerra y prácticamente ha eliminado la pobreza, las enfermedades y cosas por el estilo, pero todo esto ha comenzado a limitar las libertades individuales y Superman se está convirtiendo en una figura pareceda a Gran Hermano. De hecho, se utiliza la cirugía cerebral para transformar a los disidentes en ciudadanos obedientes, también llamados “robots de Superman”.

La Mujer Maravilla y Superman se han convertido en un duo que utiliza sus superpoderes para salvar vidas además de cumplir con sus tareas como embajadora y gobernante respectivamente. La Mujer Maravilla está completamente enamorada de Superman pero él la ve como una amiga e ignora sus sentimientos. Lois Luthor reemplaza a Perry White como editora en jefe de un Daily Planet en decadencia mientras su distante marido trabaja fervientemente.

Los planes de Luthor son derrotados cuando Brainiac encoge Stalingrado en lugar de Moscú. Superman interviene y se adueña de la unidad central de Brainiac y de la minúscula ciudad, poniendo fin al tándem Brainiac-Luthor. Su incapacidad para restaurar a Stalingrado y sus habitantes a su tamaño normal se convierte en su gran fracaso y el origen de su sentimiento de culpa.

Un nuevo plan involucra a Batman quien resulta ser el niño a quien Pyotr dejó huérfano al principio de la historia. Ya adulto, Batman es el líder de un movimiento anárquico terrorista que ve la abundancia que el sistema de Superman fuerza sobre la gente como llana opresión. El que se mantenga exitoso en evitar ser capturado es una espina en el costado de Superman. Batman se alía con el asesino de sus padres, Pyotr, que ahora dirige la KGB y está consumido por los celos, y con LuthorCorp para intentar un golpe de estado. Juntos capturan a la Mujer Maravilla para atraer a Superman hacia las lámparas de sol rojo creadas por LuthorCorp para recrear la luz del sol de su mundo de origen y robarle sus poderes. Superman es derrotado y encerrado pero Diana, que había sido atrapada con su propio lazo, lo rompe y libera a Superman, aunque en el proceso resulta gravemente herida. Batman se suicida para evitar ser capturado, sin embargo antes revela el papel de Pyotr en el complot. Pyotr es convertido en un robot de Superman.

Hacia el final, Luthor comienza su tercer intento cuando recibe una misteriosa linterna verde encontrada dentro de una nave extraterrestre que se estrelló en Roswell (el alien es Abin Sur, y en los trajes de los dos científicos que aparecen en el laboratorio se puede leer Barry Allen y Ray Palmer). Batman se transforma en un mártir de su causa, Brainiac es reprogramado para ser el asistente de Superman y comienza la construcción de la Fortaleza de la Soledad, situada en Siberia y nombrada aquí como “el Palacio de Invierno”. Las piezas están dispuestas para el final.

Red Son Setting

Te está observando. Es el año 2000 y la Unión Soviética Mundial comprende a todos los países a excepción de los Estados Unidos de América (que ha atravesado una desastrosa guerra civil). Dentro de la esfera de influencia soviética no existen el crimen, la pobreza, el desempleo ni la libertad. La operación cerebral es el castigo común para los disidentes. Superman está dedicado a “ganar la discusión” con los EEUU y rechaza continuamente las sugerencias de Brainiac de realizar una invasión. Su único fracaso sigue siendo Stalingrado que es arrasada por un germen microscópico.

La Coordinadora Mapuche Arauco Malleco declara la guerra a Chile , apoyemos a la nacion mapuche contra los nazis facistas de chile, no a los racistas del sur, no a los genocidas de indigenas, no compres productos chilenos, boicot a el gobierno de pinochet (perdon, bachelet, es que, se parecen tanto que...)

Renuncia a la nacionalidad chile y da "por terminado todo dialogo con la república de chile y le declaramos la guerra, desde hoy 20 de octubre de 2009 en adelante"

 

COMUNICADO PÚBLICO

Coordinadora Mapuche Arauco Malleco

Comunicamos a la opinión pública nacional e internacional lo siguiente:

Dado que no ha existido ninguna señal del gobierno de poner fin a las fuerzas represivas en nuestras comunidades, hemos tomado una decisión como Coordinadora Mapuche Arauco-Malleco. Manifestamos públicamente nuestra renuncia a la nacionalidad chile, y declaramos territorio de la nación autónoma mapuche desde río Bío bío al Sur, a partir del reconocimiento explícito que el Estado hace sobre su existencia en el Tratado de Tapihue de (1825) Art. 19.

Por lo cual damos por terminado todo dialogo con la república de chile y le declaramos la guerra, desde hoy 20 de octubre de 2009 en adelante. Y llamamos a todas aquellas comunidades a seguir la misma senda para poder lograr la expulsión completa a todos aquellos objetivos que operan en nuestra nación mapuche.

Por lo mismo hemos dado libertad de acción a los órganos de resistencia mapuche para actuar en contra de los intereses capitalistas en el territorio mapuche.

Por ello, asumimos en plenitud la reciente acción desarrollada por nuestros Weichafes Pehuenches, Nagche, Lafkenche, pichunches y huilliches de las Comunidades Mapuche en conflicto de la CAM comunicamos a nuestro pueblo y a la opinión publica lo siguiente:

Martes 20 de octubre del 2009, nuestros Weichafes realizaron acciones en contra de dos camión de la empresa forestal EL Bosque, que se encontraba circulando en la ruta que une Collipulli con la ciudad de Angol, específicamente en el alto de Cancura, en la Región de La Araucanía. Que estas prestaban servicios a Forestales, resultando dos de estas máquinas destruidas.

bachelet rima con pinochet por testaferreira.

Estas acciones tienen como único objetivo repudiar todos los últimos hechos de violencia en contra de nuestra nación mapuche, y a la vez respaldar el proceso de recuperación de tierras de nuestras comunidades en conflicto. Esta es también una forma en que nuestros Órganos de Resistencia del Territorio Mapuche- Pehuenches, Nagche, Lafkenche, pichunches y Huilliche expresan su repudio a las condenas sufridas por nuestros hermanos recluidos en las diferentes cárceles del estado chileno y la forma de comunicar que de seguir existiendo prisión política y condenas, estas acciones se seguirán realizando por parte de nuestros weichafe, apoyados por todas las comunidades Mapuche de la nación mapuche .

Por último, reafirmamos nuestra convicción de seguir en la senda de nuestros antepasados que con fortaleza se ofrendaron a la causa de la justicia y dignidad de nuestro hermoso y heroico Pueblo Nación Mapuche. La Coordinadora está más fortalecida que nunca en su lucha por el Territorio y Autonomía.

Mientras exista pobreza y miseria a raíz de la falta de tierras con políticas de estado que legitiman el despojo territorial, la CAM seguirá existiendo.

Con la fuerza de de nuestros Futa Keche Kuifi y Weftun (renacer de los nuevos guerreros), que germinan y multiplican por todo el WALLMAPU por una causa que se convierte día a día en una causa más sagrada.

¡MARICHIWEU!

Órganos de Resistencia Territorial

ORT-CAM.

¡Territorio y Autonomía a la Nación Mapuche !

¡WEUWAIÑ PU PEÑI, PU LAMNIEN!

FUERA LAS FORESTALES Y LATIFUNDISTAS DEL WALLMAPU

TERRITORIO Y AUTONOMIA PARA LA NACION MAPUCHE

CON LEMUN Y CATRILEO

¡¡WEUAIÑ!!