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Corto peruano premiado en Festival de Bilbao - Cineasta Peruano Daniel Collazos gana premio de Cine Fantástico...Gracias a http://lanuez.blogspot.com/



El corto animado “Cholita” del peruano Daniel Collazos ocupó el segundo lugar en el “Festival de Cine Fantástico de Bilbao” (2009), donde cuenta la historia del personaje “Cholita” dentro de una pintura animada del Cubismo de los Andes peruanos.

En el corto, “Cholita” corre por el monte para llegar a tiempo a la cita que tiene con el teatro estático, acompañada por la inigualable música fusión de electrónica andina que hace el peruano Micky Gonzales.


Lo que más se destacó en este cortometraje peruano animado es su puesta en escena y la creación de "una atmósfera que atrapa desde el comienzo hasta el final", comentaron algunos miembros del Jurado, añadiendo que el filme ofrece una visión innovadora y original, al mismo tiempo que se inscribe en el género fantástico.

Fueron cerca de 200 los trabajos presentados y realizados con todo tipo de técnicas, de los que la organización destacó su "elevado nivel de calidad". La gala de entrega de premios fue organizada por el área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Bilbao en los Cine Capitol y el Portal Cultural ’nontzeberri.com’.

Daniel Collazos nació en Lima y estudió diseño publicitario en Toulouse Lautrec. Actualmente es Director Creativo de la Agencia de Publicidad Gráfica, Multimedia y Web Pixel Creativo. El 2006 creó la animación Diablos Azules, la cual le valió una Mención Honrosa en el 2do Concurso Nacional de Animación Web del Centro Fundación Telefónica.

http://www.nontzeberri.com/nontzefilmak/2009/eusk/filmak_ikusi.asp?kod=127

http://videos.elcorreodigital.com/informaciondecontenido.php?con=1736
http://www.fantbilbao.net/2009/es/programacion/nontzefilmak.html

http://lanuez.blogspot.com/

En Casa de Citas!!! ...http://www.rensogonzales.blogspot.com/

Hasta que por fin , apareció la revista de Literatura Casa de Citas 6, en donde participo junto a otros dibujantes: Manuel Gomez Burns, Paola Paguer, Jorge Pérez Ruibal , entre otros. El tema central de esta edición está dedicada al humor en el Perú. Casa de Citas ya se encuentra en las principales librerías.
R.              http://www.rensogonzales.blogspot.com/

El entierro del payaso....http://blog.innerpendejo.net/

Norman Thompson, que murió el 25 de mayo a los 79 años de edad, fue enterrado el 29 de mayo en el Cementerio Fairview, de West Liberty, Ohio, EEUU. Era miembro vitalicio de la Antioch Shrine Funster Clown Unit: un grupo de payasos dedicado a alegrar a los niños que han sufrido quemaduras o tienen miembros ortopédicos. Su nombre de guerra era Boppo.

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Issei Sagawa, el caníbal...(gracias a http://www.la-fortaleza-de-la-soledad.blogspot.com/)

El 15 de junio de 1981 la prensa parisina sorprendió a la sociedad europea con una espeluznante noticia: entre la maleza del bosque Bois de Boulogne los empleados de limpieza de la comuna habían encontrado una maleta en cuyo interior estaban los restos ensangrentados de una joven, a los que le faltaban no pocas porciones de piel y carne.

Mientras los telediarios daban cuenta del suceso, la policía ya se había embarcado, desde el día anterior, en la búsqueda de las primeras pesquisas de lo que a todas luces se creía que era un descuartizamiento. Es gracias a una llamada realizada por un taxista, que prestó su servicio en la noche del 14, que los investigadores no demoraron en realizar el identi-kit de un ciudadano oriental. El taxista relató que le pareció sumamente extraño que alguien con equipaje le haya indicado que lo lleve al Bois de Boulogne, en lugar de una estación de tren o de bus. La policía cruzó información con los testigos que también vieron al sospechoso abordar el taxi. Es así que en la misma noche del 15 un fuerte contingente policial irrumpe en el departamento del japonés Issei Sagawa (Tokyo, 1949), estudiante de Literatura de La Sorbonne.
El sospechoso no mostró resistencia alguna. Cuando los oficiales comenzaron a revisar el departamento encontraron dentro de la refrigeradora carne humana envuelta en bolsas de plástico. Revisaron un poco más y hallaron un rifle y una grabadora con un cassette que confirmó lo que se temía: Sagawa no solo había asesinado a la holandesa Renée Hartevelt, quien al igual que él, estudiaba Literatura en La Sorbonne, sino que también tuvo relaciones sexuales con ella estando muerta, para después comerse gran parte de sus nalgas, muslos y senos.
Era el primer caso de canibalismo, de manera oficial, para la policía francesa. Y lo que se suponía debía tener un fin judicial, trocó en una discutida (por no decir asquerosa) resolución, debido a que el gobierno japonés presionó a su par francés con el argumento de que el caníbal debía ser juzgado en su país de origen. El padre del criminal, Akira Sagawa, empresario multimillonario e influyente personaje en la vida política asiática, no dudó contratar a los más prestigiosos abogados parisinos, que tenían la consigna de obtener, a como dé lugar y cueste lo que cueste, una solución política al caso de su vástago.
Issei Sagawa lo tuvo todo desde que nació a los siete meses, pero fue tremendamente sobreprotegido. Su infancia fue guiada por institutrices que le enseñaron a leer, a tocar el piano y la guitarra, a contemplar el arte, le enseñaron idiomas, etc… Recién en la adolescencia vivió su primera experiencia con el mundo exterior, y como era bajito y enclenque y feo, no tardó en ser el punto de burla de sus compañeros de colegio. Cuando los insultos eran insoportables, se tiraba al suelo y sus manos formaban un cono en sus labios. Tal y como lo confesaría años después, para el vilipendiado adolescente esta postura era un mecanismo psicológico de defensa, que lo abstraía de la realidad hacia la infancia en la que fue feliz, puesto que hasta los diez años había sido amamantado antes de cada comida, lo que le llevó a afirmar que su gusto por la carne humana nació del irrefrenable impulso y placer que sentía mordiendo los pezones de sus institutrices.
De joven estudia Literatura en la Universidad de Tokyo. Sagawa tenía talento para el ensayo y la crítica, destacando por su conocimiento de la literatura alemana, de la que Thomas Mann, Rilke, Gunther Grass, Hölderlin y Kafka eran sus escritores favoritos. En esta etapa estudiantil también desarrolla un creciente apego por las mujeres occidentales, siendo Grace Kelly su icono. Las paredes de su cuarto estaban tapadas con pósters de damas caucásicas, exuberantes y, en especial, muy altas. Su sueño: no solo era tener relaciones sexuales con alguien así, sino que anhelaba morder y comer este tipo de carne.
Como la naturaleza le había desprovisto del más mínimo atractivo, Sagawa frecuentaba muchos burdeles, gastaba un dineral en prostitutas, a quienes obligaba a dejarse morder las nalgas y muslos. Y como es entendible en un enfermo como él, no pocas veces se pasaba de la raya con sus mordidas. Las prostitutas lo denunciaban pero los casos eran rápidamente archivados.
Llegó a ser un respetado conocedor de la poesía de Hölderlin… y conoce a una estudiante alemana de intercambio que despertó su obsesión. Por primera vez en su vida tenía ante sí una encarnación de lo que él solía devorar en las películas porno: una mujer caucásica, exuberante y, en especial, muy alta. Y lo que terminó animándolo fue que ella era su vecina en el complejo habitacional de la casa de estudios.
No pensó violarla, mucho menos comer su carne. Esas pulsiones todavía permanecían latentes en su corazón. Pero sí ideó la manera de darle un buen susto y tantear su reacción para lo que podría ser su golpe mayor días después: comérsela.
Cierta noche, el chato Sagawa alquiló un traje de Batman. Se las ingenió para que su cuerpo esquelético, y de no más de metro cincuenta, no tuviera inconveniente con la anchura de la vestimenta. Y durante la madrugada, pasando de balcón en balcón, llega a la habitación de la germana, que dormía boca abajo y desnuda. En puntas de pie el falso Batman se acerca a la cama y contempla la monumental desnudez. Se le ocurrió saborear las compactas nalgas salpicadas de pecas, y cuando su lengua estaba a menos de un centímetro de la piel, la mujer abre los ojos y en el cato lo coge del cuello… Lo remata a puñetes y patadas, y no contenta con eso, lo arrastra por los pasillos del edificio, ante la vista y paciencia de los mirones que se despertaron con los gritos de furia de quien juraba, en masticado pero entendible japonés, que el experto en Holderlin había intentado violarla.
Sagawa es expulsado de la universidad, pero la alemana estaba decidida a llevarlo a los tribunales. Tenía todo para ganar. Sin embargo, el padre de la pequeña bestia compró el silencio de la mujer por un monto que le aseguró la vida. A los días, Sagawa es sometido a tratamiento psicoanalítico. Los expertos llegaron a la conclusión que el liliputiense necesitaba un ambiente de mayor interacción social, que la sociedad japonesa no era la idónea para alguien de refinada sensibilidad e inteligencia cultivada, que tenía que conocer a más personas, sentirse libre y no ser presa de sus complejos de inferioridad. Sagawa dominaba, aparte de su idioma natal, el inglés, castellano, italiano, alemán, italiano y francés. Leía a los autores en su propia lengua.Y su solicitud para continuar sus estudios literarios en La Sorbonne fue aprobada en el acto.
En París, el conocedor de la poética de Holderlin enloqueció. No podía leer, ni escribir, ni pensar. Se enamoraba de cada chica que pasaba por su lado. Para variar, continuaba con sus costumbres putañeras. En más de una ocasión pensó regresar a Japón, en sus primeros siete meses lo único que hizo fue entregarse al onanismo a tiempo completo. Sin embargo, en una tarde de sol, Sagawa conoció el amor. Una mujer, caucásica, exuberante y, en especial, muy alta, le habló. Ayudó a la holandesa Renée Hartevelt a elegir los cursos de literatura que seguiría en los próximos dos años.
Obviamente, Hartvelt consideraba a Sagawa un amiguito inteligente. Almorzaban y cenaban juntos. Como ella era muy risueña y sociable, integró al pequeño en su círculo de amigos, quienes, en principio, creyeron que era un nuevo estudiante.
La holandesa lo admiraba. Sagawa recuperó el tiempo perdido en el onanismo con el único fin de impresionarla cada vez más. Al punto que empezó a ser voceado por el departamento académico como un posible candidato para ocupar la cátedra de Literatura Alemana. Fueron meses felices para Sagawa, quien, entre otras cosas, no olvidaría nunca la noche de un viernes que bailó, en una discoteca, con Hartevelt el “You Sexy Thing” de Hot Chocolate.
A la mañana siguiente, despertó muy despejado, con la imagen de Harvelet contoneándose. Releyó las páginas de LA MONTAÑA MÁGICA hasta el mediodía. Y mientras almorzaba sintió la necesidad de comerse a Hartevelt. La amaba y la deseaba sexualmente.
Como no quería repetir la nefasta experiencia de la alemana, el futuro caníbal pensó las cosas al detalle. Se compró un rifle y lucubró un motivo para que su amiga accediera ir a su departamento. La jovial muchacha tenía varios empleos: en la biblioteca de la universidad, en una librería y traducía textos en las oficinas de inmigración… La tarde del nefasto 11 de junio de 1981, Sagawa la llamó y le ofreció pagarle muy bien por la traducción de un poema de Holderlin, lo que la sorprendió, pero no puso reparo puesto que necesitaba el dinero. Llegó a las ocho en punto de la noche. Sagawa había dispuesto el escritorio, en el que ella traduciría, en dirección a la ventana, porque si iba a dispararle, tenía que hacerlo por detrás. Ni bien Hertevelt se acomodó, empezó a traducir el poema… Sagawa prendió la grabadora… Cogió el rifle… Apuntó… Y le voló la nuca…
Se la estuvo comiendo dos días…
Los policías escucharon una y otra vez la grabación. No tenían la más mínima duda de que la fiscalía exigiría la pena máxima. Pero la justicia tuvo a bien dictaminar que Sagawa sea sometido a tratamiento psiquiátrico en Japón, con la condición de que nunca más pisara suelo francés.
Sagawa padre armó una actuación ante el arribo de su hijo. Los periodistas habían colmado el aeropuerto, estaban ante la noticia del año, el caníbal japonés; sin embargo, la persona que fue recibida por un grupo de médicos y a quien llevaron a un psiquiátrico en las afueras de Tokyio, no fue Issei Sagawa. Sino un actor. El verdadero Sagawa fue conducido a un departamento, en el que su padre le hizo firmar los documentos pertinentes para el cobro de su herencia y haciéndole jurar que no vuelva a frecuentar a su familia en lo que quedara de vida.
Estuvo algunos años en el más completo olvido, dedicado al proyecto que acrecentó su fama: escribió sus memorias caníbales. A la fecha lleva publicado más de veinte libros sobre el asesinato de Hartevelt. Es considerado una celebridad menor, se las pega también de crítico gastronómico, y por si no fuera poco, ha aparecido en películas, como THE BEDROOM de Hisayasu Sato, e inspiró la canción “Too Much Blood” de The Rolling Stone.
Imágenes: Issei Sagawa; Renée Hartevelt

Despues. (Reflexiones sobre los caminos que a veces tomamos, y las cadenas que nos ponemos cuando tratamos de volar lejos de todo. Por Dayana...)

Después, la palabra “después” ¿será del todo un después? …

 

Hay personas, las HAY,  que no saben de orgullo, que no saben quererse, que buscan imposibles por puro capricho o destino tal vez. Personas que quieren ir a contra corriente, que recorren mitad de ese camino y que luego se asustan por lo que dice la gente. Personas que no pueden seguir dando pasos “después” de una situación incómoda. Personas que quieren y no saben lo que quieren, que quieren a seres hechos de viento y desechos con simples estornudos. Personas que se encierran, que se quieren encerrar, personas que escriben y quieren ser profundos y no pueden porque sus sentimientos están ahí, a flor de piel, expuestos, tan superficiales como para ser profundos. Hay personas que se estacionan en un invierno del 2004, revisan letras muertas y las traen a recuento como quien en un ritual de brujería se engaña a sí mismo. Personas que no saben nada más que anáforas y no tienen nunca un comienzo nuevo. Personas que pierden el tiempo luchando contra gigantes de cabeza cuadrada y cuando se dan cuenta ya es la una de la tarde y tienen mucho por contar, pero nada que comer. Personas que no tienen un “después” porque tienen una cola muy larga que pisan cada vez que tratan de zafarse del antes.

                                    01-06-09   dayana solita

El FESTIVAL FUSIONA - 8 días (Del 8 al 15 de junio), campus de la Universidad Tecnológica del Perú

Click en la imagen para ampliar

Sobre los participantes

Uno de los objetivos del festival es lograr un espacio común donde confluyan artes plásticas, literatura, música, fotografía, arte-objeto, artesanía, audiovisuales y todo tipo de manifestación de carácter artístico y cultural. Para tal propósito hemos convocado a distintos artistas, escritores, publicaciones, marcas, colectivos, que brindarán de manera gratuita información sobre lo que hacen.
Se dicatarán además talleres abiertos al público en general, habrán conversatorios, presentaciones,acciones e intervenciones, recitales y exposiciones, además de siete dias de feria donde podrán obtener productos de muy buena manufactura y que además estás ligados al arte, rescatando el oficio y el proceso de creación de los mismos sin carecer del sentido comercial.

Ya que este es un espacio de difusión del trabajo realizado por los involucrados, estaremos informando a través de notas breves sobre la labor realizada por los participantes. Para cualquier duda o para enterarse del programa de actividades pueden escribirnos a: festival.fusiona@gmail.com

Sobre este festival

El FESTIVAL FUSIONA nace como una propuesta cultural abierta a todo tipo de públicos y dirigida en especial a aquellos que no tienen mayor vínculo con el arte, de tal manera se busca hacer partícipe al común denominador en las propuestas contemporáneas que ofrece actualmente el mundo artístico. Para tal propósito hemos congregado a diversos colectivos literarios, sociales, ecológicos y culturales con iniciativa de entregar muestras representativas que expresen las nuevas corrientes, tendencias y formatos en los que se desenvuelve el arte.

En el marco del festival se desarrollarán distintas actividades que buscan conectar al público en general con las nuevas vías de expresión o con aquellas que no son tan difundidas, através de talleres, charlas, conversatorios, feria, instalaciones, acciones, intervenciones, presentaciones, exposiciones, etc.

El espacio que nos acoge en esta ocasión es el campus de la Universidad Tecnológica del Perú por un plazo de 8 días (Del 8 al 15 de junio), sin embargo nuestra meta es lograr repetir esta dinámica en todos los lugares posibles.

Están invitados a participar y hacernos llegar su propuesta a festival.fusiona@gmail.com

Quino nos enseña la verdad de las cosas, es duro, pero es mejor aceptarlo desde pequeños (sociedad de mierda...)

http://cer-peru.blogspot.com/ - "althaus empieze por investigar los negociados del chuponeo telefónico y los entretelones de cada concesión minera o petrolera..." - jaime althaus alucina y difunde prejuicios en contra de los INDIGENAS - althaus y su trabajo mediatico pro capitalistas radicales - SOLO POR SER INDIGENAS - A.N.I.M.A.L SOLO POR SER INDIOS

"althaus empieze por investigar los negociados del chuponeo telefónico y los entretelones de cada concesión minera o petrolera..."

Perú: En respuesta al Sr. Althaus

Por Pedro García-Hierro*

Por segunda vez un editorialista de El Comercio, el señor Althaus, toma mi nombre para introducir el relato, francamente alucinado, de una intriga que intenta ubicar la problemática indígena nacional en el contexto de una maquinación internacional perversa orientada a terminar con el capitalismo internacional. O algo así.

Se trata con ello, al igual que la primera vez, de desorientar a la opinión pública del verdadero problema de las comunidades y pueblos indígenas del Perú. Pero a decir verdad, el señor Althaus practica un periodismo tan predecible y evidencia tanta sujeción a intereses económicos específicos que realmente siempre se puede adelantar por dónde irán sus opiniones, se trate de indígenas, de la sentencia a Fujimori, del TLC o de cualquier otro tema de interés nacional.

Su desinformación, fruto de su desmesurado fundamentalismo, sería preocupante en el seno de un diario serio como El Comercio si no fuera porque, a mi parecer, genera en amplios sectores de la intelectualidad nacional sentimientos de rechazo para las causas que defiende, generando benéficas suspicacias en relación a su información.

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Jaime de Althaus es director y conductor del programa de televisión “La Hora N” y columnista semanal en el diario “El Comercio

Comienzo por refutar sus afirmaciones sobre mi persona para salirnos de lo anecdótico: dice que hice un pronunciamiento ideológico radical que fue plasmado en un documento solicitado por Ibis en 1992: Ibis en ese tiempo no existía en el Perú; dice que soy asesor de AIDESEP, lo fui y con mucho orgullo hasta 1994, hace mas de 13 años; dice que se trata de una intriga internacional puesto que yo soy un abogado español: soy además abogado peruano y he viajado a España en los últimos 37 años solo para conocer a mis nietas.

Digo que fui asesor de AIDESEP con mucho orgullo. Porque, entre otras cosas, ha sido una institución capaz de promover permanentemente los derechos indígenas a nivel nacional e internacional y porque se debe al impulso de AIDESEP la titulación de la mayor parte de las tierras y territorios indígenas del Perú; por ello cuenta con un amplio historial de reconocimientos internacionales.

AIDESEP o alguno de sus programas o filiales ganaron premios como el AntiSlavery (por combatir la esclavitud generada por los madereros en Atalaya), el Bartolomé de Las Casas y el Andrés Bello (por haber instituido FORMABIAP un programa de formación de profesorado bilingüe e intercultural modélico para América) y otra vez el Bartolomé de Las Casas (para la FENAMAD de Madre de Dios por su defensa del medio ambiente frente a la extracción petrolera irregular).

Sus representantes, tildados por Althaus como personajes secuestrados por ideologías perversas, han sido reconocidos con premios como el Goldman, en dos ocasiones (por defensa del medio ambiente) o el Right Livelihood Award - “Premio Nobel Alternativo” (del Parlamento sueco por su contribución al desarrollo y defensa de los derechos humanos). Como puede entenderse, las alucinaciones del Sr. Althaus son tan solo lo que parecen ser.

Se dice que AIDESEP, y su estrategia internacionalista, está ampliamente financiada por instituciones radicales extranjeras. No sé a cuáles se refiere pero en mi tiempo AIDESEP fue financiada, por poner un ejemplo, por agencias o programas vinculados a AECI (oficina de cooperación española), DANIDA (sistema de cooperación del gobierno danés) HIVOS y otras pertenecientes al sistema de cooperación holandés, Terra Nova, del sistema de cooperación italiano, GTZ y otras del sistema de cooperación alemán, NORDECO del sistema de cooperación nacional de Noruega, etc.

Si todas estas instancias son de corte radical y fueran por ello estigmatizadas, Perú debería salir definitivamente fuera del circuito internacional de la cooperación solidaria. Por lo que hace a la amplitud de ese financiamiento, el Sr. Althaus, como suele ocurrir con personas mucho menos formadas, insinúa perversamente cifras faraónicas. Es fácil concretar esa información que personalmente desconozco. La tiene el Estado, la supervisan las instituciones competentes, la auditan los donantes. Dudo mucho que la mayor parte de los empresarios y políticos que defienden los intereses que AIDESEP combate puedan mostrar la misma apertura y disponibilidad para el control. El Sr. Althaus demuestra muy poca seriedad periodística en sus afirmaciones.

Por lo que hace a los siempre mencionados sueldos fabulosos de los asesores de AIDESEP, o mucho han cambiado las cosas últimamente o le puedo asegurar que cualquiera de ellos cambiaría a ojos cerrados su cuenta bancaria por la del señor Althaus.

Con respecto al fondo del asunto: el Sr. Althaus habla de una supuesta estratagema subversiva orientada a generar territorios étnicos autónomos.

El editorialista se quedó en el siglo pasado al respecto del derecho internacional de los derechos humanos. Si observa textos como el Convenio 169 o la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y otros que no son del caso, verá que la tesis que él replica como inaceptable fue hace ya muchos años superada por el derecho internacional. Los pueblos indígenas no sólo tienen derecho a gobernar con autonomía sus territorios, eso ya era muy claro en los textos de la década del 90, sino que tienen reconocido por Naciones Unidas su derecho de libre determinación.

“En cualquier caso sí es importante aclarar que por mucho que se recurra al pataleo y le parezca inaceptable al Sr. Althaus, la libre determinación de los pueblos indígenas es irreversible y más bien lo que resta es una progresiva concreción de ese derecho en las Constituciones de cada país americano.

Por eso corre tanta prisa a determinados sectores económicos de Perú y Colombia para hacerse con los recursos y tierras indígenas antes de que ese derecho, ya establecido, se precise en su verdadero significado por sentencias de jurisdicción internacional”

Puede el editorialista consultar en los manuales qué es lo que eso significa. La libre determinación de los pueblos, que Perú ha suscrito al firmar la Declaración, supone que estos pueblos determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural pudiendo disponer, libremente para el logro de sus fines de sus riquezas y recursos naturales. En este contexto la consulta previa, a la hora, por ejemplo, de declarar un lote petrolero o minero o de dictar una ley que les afecte, no es una cortesía o un trámite. Es una consecuencia obvia del derecho de libre determinación que tienen todos los pueblos y naciones del mundo sobre sus propios recursos.

En estados plurinacionales como los americanos(1) , esto no es un más que un reto a la creatividad jurídica, al diálogo entre iguales, a la modernización y puesta al día de Estados fraguados por la mentalidad colonial y que necesitan entrar con una dignidad recuperada a los nuevos tiempos. El gritar que todo esto es inaceptable tiene un rancio sabor inquisitorial y pareceres como el expresado por el Sr. Althaus están destinados a ser condenados eternamente por la historia de este país, como ya lo dijera Haya de la Torre al dirigirse a aquellos que negaran a los indígenas sus derechos.

En cualquier caso sí es importante aclarar que por mucho que se recurra al pataleo y le parezca inaceptable al Sr. Althaus, la libre determinación de los pueblos indígenas es irreversible y más bien lo que resta es una progresiva concreción de ese derecho en las Constituciones de cada país americano. Por eso corre tanta prisa a determinados sectores económicos de Perú y Colombia para hacerse con los recursos y tierras indígenas antes de que ese derecho, ya establecido, se precise en su verdadero significado por sentencias de jurisdicción internacional.

El planteamiento de que con la autonomía territorial se atenta contra la soberanía nacional o se propicia el separatismo es ya muy antiguo y las organizaciones indígenas ya lo han escuchado en infinidad de ocasiones. Pero habitualmente fue esgrimido por gobiernos militares y no por un periodista civil de un diario decente.

Salvo algunos casos que se amparan en derechos históricos especiales (como pudiera ser el caso de la Mosquitia) no he escuchado a ningún pueblo indígena americano hablar de separaciones o cosas similares. No es ese el punto. Y por supuesto que los indígenas no aspiran, como insinúa el editorialista, a que no se cumpla la ley nacional en sus territorios. Muy por el contrario, sus luchas se orientan a que los Estados cumplan las normas y los compromisos jurídicos, que las empresas se sometan a los derechos constitucionales, que las reglas del juego no sean el arreglo furtivo y la exclusión.

En diversas ocasiones, el Sr. Althaus se ha mostrado preocupado por el carácter vinculante o no de los pactos y acuerdos internacionales que defienden los derechos indígenas (y que a él tanto le sorprenden por cuanto traslucen rebeldía internacional al sistema monopólico de concentración de poder económico y político en el que tan cómodamente se maneja).

En definitiva pone en duda si deben ser de obligatorio cumplimiento, o no, compromisos que Perú ha asumido en el seno de la comunidad internacional. Es una duda que podría aducir una banda de mafiosos, no el gobierno legítimo de un país democrático. Pacta sunt servanda, los romanos ya lo sabían. Los pactos son para cumplirlos y, en el caso de la Declaración, está obligación, se precisa de manera tajante con fórmula inusual en los textos internacionales: … los Estados promoverán el respeto y la plena aplicación de las disposiciones de la presente Declaración

(artículo 42º).

Así lo ha entendido la Corte Interamericana que ya recoge la Declaración como fuente de derechos de manera reiterada en sus sentencias. Por cierto: la Declaración se alcanzó después de varias décadas de debates, no en una noche de serenata, y Perú fue, curiosamente, uno de sus impulsores más fervientes durante muchos años y hasta el propio día de su firma.

Al Sr. Althaus debe preocuparle que instituciones como la Defensoría del Pueblo o los obispos amazónicos o las diversas instancias especializadas de derechos humanos y los gremios del país o la comisión multipartidaria del Congreso de la República vean con ojos solidarios y comprensivos las pretensiones de los pueblos indígenas. ¿Es una trama? ¿Son todos contra el Sr. Althaus?

El Sr. Althaus reclama que el único problema de los decretos es que violaron el derecho a la consulta. Supongamos que fuera así, lo que dista mucho de la realidad, entonces, si las normas se han generado violando un derecho del más alto rango, deben ser derogados. Y se supera el problema. Punto, tranquilidad para todos. El poder judicial y el Tribunal Constitucional colombianos ya lo han hecho, por esa misma carencia de consulta, en repetidas ocasiones y con normas tan importantes como el régimen agrario y el forestal de aquel país.

“hace falta diálogo honesto, voluntad política democrática, comprensión intercultural, respeto a las instituciones representativas, sumisión a los compromisos internacionales sobre derechos humanos y atención a las prioridades constitucionales”

Y no son solo los famosos decretos, hay mucha legislación anterior inconsulta y perjudicial, como todas las que diseñan el nuevo régimen de titulación de tierras, las servidumbres mineras y tantos otros. Así como diversidad de actos administrativos y concesiones realmente impactantes para la vida y los bienes de los pueblos indígenas que debieran ser revisados para ajustarse a ley.

El Sr. Althaus pide un diálogo extremo y hasta las últimas consecuencias, todos lo piden. Pero, los pactos internacionales reclaman una condición al diálogo: que sea de buena fe y que se busque obtener acuerdos o el consentimiento. La Mesa de Diálogo que se instaló por Decreto Supremo Nº 002-2009-MIMDES (por supuesto de manera inconsulta) es un complot entre amigotes, no una Mesa de Diálogo orientada por la buena fe: los acuerdos ya se habían establecido antes de constituir esa Mesa con determinadas contrapartes indígenas que, por supuesto, se prestaron al consentimiento ya hace algunos lustros. No hacen falta Decretos, hace falta diálogo honesto, voluntad política democrática, comprensión intercultural, respeto a las instituciones representativas, sumisión a los compromisos internacionales sobre derechos humanos y atención a las prioridades constitucionales.

“Los problemas indígenas están originados en una historia de despojos y falta de respeto a las leyes y se mantienen hoy en base a una alianza mafiosa entre lo peor de un empresariado internacional extractivo y una maquinaria nacional corrupta de funcionarios que subordinan los intereses nacionales y que cuenta con impunidad y que, además, se la aseguran a largo plazo (con algunas inesperadas fallas del sistema como la sentencia a Fujimori)”

A pesar de lo que quiere hacer creer el Sr. Althaus, y que ha sido repetido por políticos y demás interesados, los problemas indígenas no son problemas creados por ideólogos. Algunos, como el padre Bartolomé de Las Casas, los obispos de la selva o el actual Relator de Naciones Unidas, han generado discursos posiblemente mucho más “radicales” que el que yo haya podido aportar al movimiento indígena (y que, lejos de ser clandestino, está explícito en diversos textos accesibles en el entorno universitario).

Los problemas indígenas están originados en una historia de despojos y falta de respeto a las leyes y se mantienen hoy en base a una alianza mafiosa entre lo peor de un empresariado internacional extractivo y una maquinaria nacional corrupta de funcionarios que subordinan los intereses nacionales y que cuenta con impunidad y que, además, se la aseguran a largo plazo (con algunas inesperadas fallas del sistema como la sentencia a Fujimori).

Los efectos de esta conexión delictiva son nefastos para la economía nacional, muy contrariamente a lo que se propugna; es también letal para la democracia, la transparencia y la gobernanza del país.

Pero sobre todo está siendo criminal para la supervivencia de los pueblos que formaron el Perú, hoy inmersos en un marco territorial de concesiones viciadas en donde no se les quiere otorgar otro rol que el de víctimas, al margen de los discursos y fantasías con que se trata de ocultar una realidad que, para quienes conocen la selva, se evidencia a cada momento. Una realidad que la prensa citadina oculta apretando los dientes y muchos intelectuales olvidan oprimiendo su nariz.

¿Quiere saber el Sr. Althaus lo que yo creo que enerva a los comuneros?

- El saber que mientras que la titulación de sus territorios (ocupados durante cientos de años) está obstaculizada por toda una serie de requisitos burocráticos, colonos y grandes empresarios obtienen todas las facilidades para hacerse dueños de unas tierras que ni siquiera conocen.

- El saber que, aún las tierras tituladas no cuentan con las más mínimas garantías de parte de las instituciones del Estado de tal manera que, cada día, junto con sus esposas y sus hijos, los comuneros indígenas están sometidos a tensiones, riesgos y provocaciones que les impiden emprender su desarrollo familiar con tranquilidad. Y que este permanente menosprecio de la propiedad privada es avalado e impulsado por el propio gobierno.

- El ver que mientras que las empresas extranjeras disfrutan de todas las reglas de juego necesarias para explotar las materias primas del país (incluyendo la impunidad ecológica y laboral) el Estado no ofrece la más mínima atención al desarrollo de las comunidades ni a su conocimiento sobre la biodiversidad ni a sus tecnologías ni le ofreció nunca otro apoyo que la represión, la limosna y el olvido.

- El saber cómo se dictan diariamente normas tendientes a recortar más y más sus derechos y a fortalecer el derecho de sus agresores. El escuchar del señor presidente de la República sus afecto hacia el capital extranjero y su insulto reiterado a los pueblos originarios del Perú.

- El ver cómo el Estado intenta acabar con las propias instituciones educativas de los pueblos indígenas que, como FORMABIAP, fueron diseñadas para afrontar lo que el propio Estado no hace, educar profesorado bilingüe e intercultural, a fin de que los niños y jóvenes puedan estudiar no en un idioma desconocido sino en su propio idioma.

- El ver cómo se mantiene instituciones cercanas a la esclavitud en los escenarios locales del proceso de extractivo de la madera, mientras que ministros y especialistas amigos dan alabanzas al sistema y proclaman la necesidad de seguir extrayendo lo que ya prácticamente no existe gracias a la actitud depredadora de sus socios.

- El ver cómo cientos de niños y niñas indígenas se ven obligados a abandonar sus hogares y son explotados de manera abominable y desprotegida en las zonas mineras o de “expansión del desarrollo extractivo”, como Madre de Dios y Chanchamayo. El escucharle al Sr. Presidente que “las malas prácticas mineras” son cosa del pasado cuando vemos los desastres de Ananea, Inambari, Guacamayo, Carabaya, Huancabamba, o tantos otros, algunos propiciados por empresarios del entorno palaciego.

- El ver cómo después de 30 años de explotación petrolera en sus territorios, los achuar del Río Corrientes cuentan sus distritos entre los últimos de la lista de extrema pobreza del Perú y sus hijos sufren con enfermedades irreversibles y un altísimo porcentaje de plomo y otros metales en su sangre; el ver que el alimento que comían, los lugares donde se bañaban, el agua que bebían, el aire que respiraban ya no existe o se ha podrido a vista y paciencia de un Estado permisivo.

- El salir cada mañana a buscar comida a un monte o a un río que ya perdió su vitalidad y el regresar a ver a su familia enfermándose sin ninguna atención de los servicios de salud del Estado.

- El que miles de asháninkas dieran su vida por la pacificación del país mientras madereros y otros colonos azuzados por el aparato estatal invadían y usurpaban los territorios comunales que debieron abandonar para enfrentarse al terrorismo. Y que esos territorios hasta hoy no hayan podido recuperarse.

- El haber sido burlados una y mil veces en los trabajos concertados con el Estado, como el caso del Parque de Ichigkat Muja, componente sagrado del territorio awajum y lugar de extrema vulnerabilidad ecológica, que fuera acordado proteger como Parque Nacional para luego, por presión política ser recortado y entregado a empresarios mineros.

- El saber que esa frontera, para cuya defensa los awajum y wampis ofrecieron la vida de sus jóvenes durante el conflicto, estaba en esos mismos momentos siendo objeto de negociaciones con empresas mineras extranjeras, algunas vinculadas con el entorno castrense ecuatoriano y ver cómo hoy se va a instalar minería a cielo abierto allí donde están todas las nacientes de sus ríos.

- El ver cómo se silencia con el mayor celo la realidad de las comunidades indígenas amazónicas y andinas y cómo se confunde diariamente a la opinión pública a través de medios de comunicación bajo control de un círculo muy pequeño de la élite económica nacional; el observar cómo son insultados sus dirigentes y sus políticos; el sentir que para el país no son más que un recurso folklórico y para el gobierno el más molestoso obstáculo para el libre juego del despojo de las riquezas nacionales.

- El ver cómo se empobrecen en sus propias tierras y cómo se les acusa de empobrecerse y cómo se les aconseja salir de la pobreza practicando un poco más de lo mismo que les empobrece.

Podría seguir infinitamente porque he vivido a diario estas injusticias durante 39 años de mi vida. Lo que pasa a los pueblos indígenas es que ya no pueden más. Que se les ha cercado y que saben que no pueden sobrevivir como pueblos en las actuales circunstancias. Sienten que después de 500 años de resistir agresiones, el actual gobierno se ha empeñado en escribir el capítulo final a la Conquista y se rebelan por consideración a sus abuelos y a sus hijos.

Se dice que no quieren el desarrollo. Yo trabajé en las comunidades del Cenepa y Marañón durante 16 años, y allí se había logrado un desarrollo muy propicio, a pesar de que el Estado no tenía en aquel entonces la más mínima presencia. La Central del Cenepa contaba con un sistema de bazares bien organizado, vendía regularmente cacao, artesanía y otros productos agrícolas, molía y distribuía piensos, promovía gallineros, piscigranjas, había logrado un cierto desarrollo de la salud en base a servicios propios y capacitaba a sus sanitarios y laboratoristas, promocionaba talleres de costura y artesanía y vendía sus productos, realizaba capacitación técnica en muchos aspectos, habían incursionado en empresas tan modernas como el Serpentario o un incipiente tratamiento del oro extraído artesanalmente.

El gobierno del señor Alan García acabó con todo eso hundiendo en la hiperinflación los pequeños negocios que habían surgido. Como ocurrió con tantos a los que hoy el gobierno califica (¿o acusa?) de pobres y “apoya” con las limosnas humillantes de programas como Juntos o Crecer.

Y ahora este mismo Presidente, les acusa de perros del hortelano. Eso es lo que a mi juicio les enerva. Y a la ciudadanía debiera enervarle también.

En estos últimos días la impotencia, la rabia y la exclusión han llevado a los dirigentes de AIDESEP a expresar su hartazgo con medidas y proclamas que a todos nos han sumido en preocupación. No es otro cosa que furia ante el menosprecio. En términos prácticos significa muy poco más que eso.

Mucho más preocupante, y posiblemente mucho más amenazante en términos prácticos, es la nueva provocación del Sr. Presidente. En su expresión “las tierras de la Amazonía son de ustedes, son de todos los peruanos” hay un llamado explícito al Far-West, a la limpieza étnica, a la invasión. Porque no habló metafóricamente. Si así fuera, hubiera continuado diciendo que, en ese mismo sentido, son de todos los peruanos las fincas de Ica, los palmerales de Cainarachi, las haciendas azucareras, los terrenos del club de Golf o los solares y patios de cada vecino de Lima. Pero no dijo así, dijo “las tierras amazónicas”, buena parte de ellas propiedad privada o posesión legítima de las comunidades y pueblos indígenas. Lo que dijo es que una es la propiedad de los ciudadanos nacionales y otra cosa es la propiedad de los indígenas: esa es de todos. Es el retorno del General Custer. Una proclama tan imprudente e irresponsable como esta es un verdadero llamado al genocidio.

Ojalá la ciudadanía se de cuenta de ello.

En fin Sr. Althaus, no son los pueblos indígenas los que violan la soberanía nacional ni nunca lo pretendieron. Sí la violan aquellos que negocian los recursos mineros fronterizos, los que generan “los faenones” petroleros, los que negocian por debajo de las mesas la vida de los pueblos y la salud del ambiente, los que traicionan a sus ciudadanos originarios vendiéndoles dentro de lotes petroleros sin la más mínima consideración por su vida y su salud.

Si el Sr. Althaus, como dice, está dispuesto a “desnudar la verdadera naturaleza de ese movimiento” empiece por investigar los negociados del chuponeo telefónico y los entretelones de cada concesión minera o petrolera en este país, los nombres y las firmas detrás de cada habilitador forestal ilegal, las cesiones de tierras de San Martín a los grupos bancarios, las concesiones mineras fronterizas del Cenepa, …. Hay mucho por descubrir se lo aseguro. Y ahí obtendrá una explicación, mucho más sencilla que la que usted propone, de la intriga internacional que subyace a esta problemática.

Termino diciendo que estuve pensando en reaccionar judicialmente frente a las difamaciones del editorialista del Comercio, pero creo que ser difamado es un asunto más serio.

El que se ponga mi nombre al lado de los indígenas es normal, eso ha sido mi vida y no me queda ya mucho para cambiarla. Siempre me enorgullecerá el ubicarme de ese lado.

Pero sí quiero pedir disculpas a las organizaciones indígenas por la insolencia del Sr. Althaus de despojarles a ustedes de su protagonismo. Saben que siempre trabajé en una segunda fila y así me gustaría poder seguir colaborando.

Ocurre que los hay que todavía dudan de que ustedes tengan alma, de que piensen por sí mismos y de que no haya una mano negra que mueve sus inocentes designios. Ellos saben de eso: si no, ahí están los otros indígenas, los “indígenas buenos” que ofrecen al Estado sus servicios para doblegar a sus paisanos, como ha ocurrido desde siempre, por desgracia, en toda la historia de la conquista del Perú.

Notas:

(1) ¡Sí, ya veo al Sr. Althaus, retorcerse!: el derecho internacional me permite decir que los awajum o los asháninkas son una nación, y en caso de dudas lea el Artículo 9º de la Declaración.


* Pedro García-Hierro es abogado por la Universidad Complutense de Madrid y la Pontificia Universidad Católica del Perú y ha trabajado durante los últimos 35 años con diversas organizaciones indígenas tanto peruanas como internacionales en temas referidos a los derechos colectivos de los pueblos indígenas y el impulso de reformas democráticas interculturales.

lunes 18 de mayo de 2009

jaime althaus alucina y difunde prejuicios en contra de los INDIGENAS - althaus y su trabajo mediatico pro capitalistas radicales


Bartolomé Clavero
Jurista
Catedrático de la Universidad de Sevilla
Miembro del Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas.




jaime althaus antropólogo, periodista y publicista
de el comercio y canal n


¿Radicalismo Indígena en Perú?

16 Mayo, 2009

¿Es exógeno y radical el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes que Perú tiene ratificado? ¿Es exógena y radical la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que Perú ha votado favorablemente en la Asamblea General de Naciones Unidas?

¿Radicalismo Indígena?

Bartolomé Clavero
Miembro del Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas

Jaime de Althaus Guarderas es antropólogo y publicista peruano, colaborador actualmente del diario El Comercio de Lima con una columna semanal bajo la rúbrica de Rincón del Autor. A veces expresa puntos de vista originales. Otras difunde prejuicios de lo más comunes. Su última columna, la de este viernes quince de mayo, resulta más bien, a mi juicio, de la segunda especie.

Se titula El radicalismo indígena. Tras la declaración de un estado de suspensión de las libertades personales y políticas en el área amazónica por el gobierno peruano, sobre lo cual no tiene nada que decir, excita la animadversión contra indígenas, acusa a una persona de sembrar las ideologías de la discordia y concluye tratando a los primeros como especie de infantes a quienes, igual que se les manipula, pueden reprogramárseles al tiempo que se aplica la mano dura en beneficio todo ello de las empresas extractoras: “La mejor receta (…), además de defender con las fuerzas del orden la producción energética del país, es el diálogo racional, hasta el hartazgo, hasta disolver el maximalismo radical y recuperar para el país a los dirigentes secuestrados por esas ideologías”.

El blanco del ataque, de un ataque nada inocuo cuando se ha implantado dicho estado de excepción y se apunta además a un extranjero, es “el abogado español Pedro García Hierro”, Perico García, por ser asesor de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP). Viene a acusarle de incitación a un levantamiento indígena que, como el actual, defiente unos derechos frente a una política gubernamental que los conculca según apreciación incluso del Congreso de la República, mismo que hace una semana votó favorablemente el informe de la Comisión Especial Multipartidaria ad hoc que recomienda lo que los indígenas reclaman, la derogación de una serie de decretos lesivos de los derechos de los pueblos indígenas. Nuestro antropólogo tampoco tiene nada que decir sobre esto. Para él sería un insulto que pensásemos que se encuentra desinformado.

El asunto radica, según nuestro antropólogo lo expone, “en los acuerdos de los achuares, quichuas y otros pueblos indígenas de no aceptar la entrada de empresas petroleras, madereras y mineras”, concretándose ahora en “la demanda monolítica de derogatoria ciega de los decretos legislativos” del caso. Todo esto se achaca a un influjo “exógeno” de gentes como Perico García. Depende de lo que se entienda por exógeno, como también por radical. ¿Es exógeno y radical el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes que Perú tiene ratificado? ¿Es exógena y radical la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que Perú ha votado favorablemente en la Asamblea General de Naciones Unidas? En estas normas se basan expresamente las reclamaciones indígenas frente al gobierno peruano. Si hay alguna duda, puede leerse el reciente informe dirigido a Perú por el Comité de Expertos en la Aplicación de Convenios y Recomendaciones sobre el incumplimiento del Convenio citado. No debo ofender a nuestro antropólogo pensando que no conoce nada de esto.

El extremo más concreto que se dirime en el actual conflicto es el derecho indígena a la consulta o, dicho a la reversa, el deber del Estado de consultar antes de disponer de territorios y recursos indígenas. Así lo presenta nuestro antropólogo: “El pecado original —y quizá único— de los decretos legislativos rechazados por las comunidades nativas movilizadas por Aidesep es que, efectivamente, no fueron consultados”. Ni se les consultó ni se requirió de forma alguna su consentimiento. No nos olvidemos de que la referida Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas requiere su consentimiento libre, previo e informado para que el Estado y las empresas puedan proceder. Sobre nada de esto tampoco tiene nada que decir nuestro antropólogo.

Nunca me atrevería a ofender a nuestro antropólogo suponiendo que ignora todo ello. Realmente, para ser franco y justo, pienso que lo alude en su operación de excitar los peores prejuicios no sólo contra indígenas, sino también contra quienes, nacionales o exógenos, defienden los derechos humanos, suyos y de todos, en el Perú.

sábado 16 de mayo de 2009

SOLO POR SER INDIGENAS - A.N.I.M.A.L SOLO POR SER INDIOS