What A Wonderful World (que maravilloso mundo)













Seguro que la mayoría de nosotros tenemos la sensación de conocerla de algo aunque no sabemos de qué. Si digo que se llama Helen Kane (1904-1966) y que fue una famosa cantante de los años 20-30, lo más probable es que siga sin aclarar gran cosa ,aunque nos siga pareciendo tremendamente familiar. Pero si digo que acabó convertida en uno de los más grandes iconos del mundo del comic, es seguro que casi todo el mundo ha caído de quien se trata.
!Efectivamente… Betty-Boop¡

Helen Kane fue la cantante en quien se fijó Max Fleischer para crear a su inmortal Betty-Boop. Su carita redonda enmarcada en unos rizos negros, sus grandes ojos y sus labios de pitiminí, junto a su corta estatura (1,55mtrs) y redondeadas formas, representaban el ideal de belleza femenina de la época.


Helen Kane era lo que se llamaba una chica Flapper y eran las chicas de los alegres años 20 que causaban furor en las salas de fiesta (Vamos, que eran una tribu urbana de principios de siglo XX).

Típica chica Flapper (Louise Brooks 1927)
Siguiendo la práctica habitual de la animación de aquellos años, el personaje de Betty-Boop nació siendo un perro caniche francés que iba acompañado de otro perro llamado Bimbo.

Cartel anunciador.
Y aquí, vídeo de una de las primeras películas (1930),donde Betty es todavía un perro. Aunque los dibujos ya apuntan una alta sensualidad.
Posteriormente el personaje se fue humanizando hasta convertirse en la Betty que todos conocemos.


La relación de Helen Kane con Betty-Boop no fue demasiado buena.La Paramount, que era el estudio de ambas, dejó paulatinamente de apoyar la carrera de la cantante para centrarse en la del dibujo animado haciendo que la fama de Helen decayera a la misma velocidad que la de Betty-Boop subía.
NOTA: “I Wanna Be Loved by You” fue el mayor éxito de Helen Kane. Este es el tema cantado por ella, aunque luego se hicieron muchas otras versiones. La más famosa la de Marylin Monroe en “Faldas y a lo loco”.
Helen acabó llevando a la Paramount y a Max Fleischer frente a los tribunales por apropiación indebida de la imagen entre otras cosas. Pero Helen centró la demanda en que Betty-Boop imitaba su estilo de cantar, con voz aniñada pero arrastrando un deje de Broonklyn que volvía loco al personal. El juez consideró que había más artistas que usaban ese modo de cantar por lo que no veía motivo de la demanda. Helen Kane perdió el juicio.

Helen Kane en 1930 cuando comienza el declive de su carrera.
Su vida siguió en la música y en los escenarios pero nunca volvió a tener el tirón que tenía antes de la aparición de Betty-Boop.

Curiosa imagen de lo que sería el esqueleto de Betty-Boop.


Pero como a menudo sucede, el estado psicológico contrario también existe. Es el llamado Síndrome de Lima. En él los secuestradores se vuelven más compasivos con la situación y necesidades de los rehenes.
El síndrome se definió tras la toma de rehenes en la embajada Japonesa en Lima, Perú, donde 14 miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru tomaron a cientos de rehenes en una fiesta en la residencia oficial del embajador japonés en Perú. El secuestro comenzó el 17 de Diciembre de 1996 y terminó el 22 de Abril de 1997.
A los pocos días del su comienzo, los militantes liberaron a la mayoría de los rehenes, despreocupándose por su importancia, incluyendo al futuro presidente de Perú , Alejandro Toledo, y a la madre del presidente de aquel entonces, Alberto Fujimori.


Si se hiciera un “ranking” con las cinco fotografías de la historia más reconocidas por todos, creo no equivocarme si digo que esta foto estaría entre esas cinco elegidas. Se titula “Lunch atop a Skyscraper” (Almuerzo en lo alto del rascacielos) y fue tomada por Charles Ebbets el 29 de Septiembre de 1932 cuando realizaba un reportaje para denunciar las precarias medidas de seguridad con las que trabajaban los obreros de aquellos primeros rascacielos.
(AVISO: Las fotografías pueden herir la sensibilidad de personas con vértigo)

Charles Ebbets.
La imagen en concreto pertenece a la construcción del edificio Rockefeller Center y se está levantando la planta 69 de las 70 totales. La foto, entre otras, fue publicada en Octubre de ese mismo año en suplemento dominical del New York Herald Tribune.





Ebbets recorrió varios edificios en obras y aunque algunas de las fotos son “posados”, esto no resta un ápice a lo arriesgado de aquel trabajo.




Aún cuando se terminaba la construcción del rascacielos, seguía habiendo labores tremendamente peligrosas. Porque alguien tiene que limpiar los cristales.


Como dije al principio, el motivo de estas fotografías era que el mundo conociera en que condiciones se trabajaba en aquellas mastodónticas y pioneras construcciones, lo paradójico es que Ebbets, para sacar las fotos, también se jugó el tipo de mala manera.


La mayoría de las imágenes pertenecen al Archivo Bettman que recoge más de 11 millones de fotografías donde se incluyen algunas de las más importantes de la historia de los Estados Unidos. Actualmente el Archivo Bettman pertenece a Billy Gates.





Las fotos son una contundente condena de la "liberación" estadounidense.
Fotos de tortura y humillación en la prisión Abu Ghraib. Fotos de hogares reducidos a escombros, de pertenencias pulverizadas por misiles y bombas, de barrios enteros destruidos. Fotos de niños ensangrentados. Fotos de hombres llorando y cargando cuerpos sin vida, de mujeres llorando sobre hijos e hijas, hermanos y hermanas, madres y padres muertos.
Fotos de mujeres y hombres con retratos de seres queridos desaparecidos o detenidos, exigiendo verlos, exigiendo respuestas, exigiendo que Estados Unidos se vaya de su país.
Esas son las consecuencias de la invasión estadounidense. No se deben a un error, no se deben a falta de planificación, no se deben a un puñado de "manzanas podridas". Así es la ocupación de Irak; esa es la naturaleza de la ocupación: la brutal subyugación de un país y pueblo para que el gobierno de Estados Unidos logre sus objetivos mundiales.


Un veterano de la Guerra del Golfo tiene pruebas de que Estados Unidos lanzó una bomba atómica sobre Iraq en 1991.
AGENCIAS
¿Lanzó Estados Unidos una bomba atómica sobre Iraq? La respuesta es afirmativa si creemos al veterano de guerra James Brown quien, en un reportaje realizado por la cadena de televisión pública italiana Rai, afirmó que una bomba nuclear fue lanzada al final de la Guerra del Golfo.
En el reportaje recién estrenado Brown sostiene que el 27 de febrero de 1991, último día de la Guerra del Golfo, el Ejército estadounidense lanzó una bomba nuclear de cinco kilotones de potencia.
La explosión se habría producido entre la ciudad de Basora y la frontera con Irán y, para demostrar la posibilidad de que tuviera lugar, un equipo de reporteros de la televisión italiana consultó los informes de nueve centros sismológicos distintos, comprobando que ese mismo día se registró una sacudida de 4,2 grados en la escala Ritcher en esa misma zona.
Tras esta comprobación, admitiendo que podría tratarse de una coincidencia, la Rai decidió emitir el reportaje. Como excusa añadida la cadena pone sobre la mesa la situación sanitaria "crítica" en que se encuentra Basora, donde los casos de tumores raros han aumentado exponencialmente en los últimos años.
Tumores
Según el responsable de Oncología del Hospital de Basora, Jawad al Ali, los casos de muertes por cáncer han pasado de ser 34 en 1988 a más de 600 en 2001. Además al menos 31 familias han tenido más de un caso de tumores en su seno.
Igual de significativos son los casos de cánceres raros en niños muy pequeños, un fenómeno directamente relacionado con la exposición radiactiva. De hecho las fotografías de los pequeños muestran deformaciones similares a las que se produjeron tras las bombas de Nagasaki e Hiroshima.
Uranio empobrecido
Una de las excusas que se esgrimen para eludir las afirmaciones de Brown es que los estadounidenses utilizaron uranio empobrecido en la guerra.
Pero Brown afirma que precisamente el uranio empobrecido sirvió para encubrir el lanzamiento de la tercera bomba nuclear de la historia.
Pero hay un último punto intrigante en el relato de Brown. ¿Por qué Estados Unidos esperó al último día de guerra para lanzar la bomba? Según el veterano se hizo así para lanzar "un mensaje claro" a Sadam Hussein. Y no sólo eso, sino que según Brown este tipo de bomba ha vuelto a ser utilizada en la última guerra de Iraq.

Las fotografías de guerra suelen contener una carga emocional bastante fuerte. Cuando en ellas aparece un niño se producen dos efectos: o bien se dulcifican, ganando en humanidad, o bien se endurecen, ganando en dramatismo. Conscientes del impacto que estas imágenes provocan, en los medios se han multiplicado de un tiempo a esta parte este tipo de instantáneas. De hecho, muchas de las premiadas en los concursos internacionales de fotoperiodismo tienen a los mas pequeños como protagonistas.
También sirven eficazmente como arma propagandística. Actualmente, las que se pueden encontrar de soldados yanquis protegiendo o jugando con niños iraquies se cuentan por decenas: se podría hacer un libro con todas ellas. Parecen estar ahí a propósito, para contrarrestar el efecto que han provocado algunas otras imágenes sobre la Guerra de Irak mucho menos conmovedoras.
El caso es que ellos, los inocentes, cada vez adquieren mayor protagonismo en algo que quizá no alcancen a entender: la guerra. Nosotros vamos a ver unas cuantas de estas fotografías que han pasado a la Historia.
Niños en una calle de Madrid. El 8 de noviembre de 1936 se inicio la Batalla de Madrid, en la que el ejército nacional intento, sin éxito, tomar la capital. Fotografía tomada por Robert Capa a finales de 1936. Guerra Civil Española.
Un niño chino llora entre las ruinas tras un bombardeo aéreo llevado a cabo por el Ejercito Imperial de Japón sobre la Estación de Ferrocarriles Sur de Shanghai, China. Fotografia tomada el 28 de agosto de 1937. Batalla de Shanghai. Segunda Guerra Sino-japonesa.
Niños posando sobre los escombros de la que fuera su casa, destruida por los bombardeos que la aviación nazi realizo sobre ciudades de Gran Bretaña: el Blitz. Imagen tomada en una zona residencial del este de Londres en septiembre de 1940.
Niños británicos refugiados en una trinchera durante un ataque aéreo. Miran al cielo, donde seguramente los cazas británicos se estén enfrentando a los cazas y bombarderos de la alemana Luftwaffe. Algunos parecen angustiados, y otros simplemente entretenidos. Batalla de Inglaterra, Segunda Guerra Mundial, 1940.
Phan Thi Kim Phuc, en el centro de la imagen, huye de un ataque aéreo con bombas de napalm. Aviones sudvietnamitas, que actuaban en coordinación con el Ejercito de los EEUU, bombardearon su aldea por error. El fotógrafo que capto la imagen llevo a Phuc, y a otros niños, al hospital Cu Chi de Saigon, donde en principio le dieron pocos días de vida por la gravedad de las quemaduras sufridas: presentaba quemaduras de tercer grado en la mitad de su cuerpo. Afortunadamente, tras 14 meses internada y 17 operaciones quirúrgicas la niña pudo volver a su aldea. Fotografía tomada por Ut Cong Huynh en Trang Bang, Vietnam del Sur, el 8 de Junio de 1972.
En este video sobre el ataque podéis ver como quedo la espalda de Kim Phuc.
A la derecha vemos a un niño mutilado por alguna de las minas antipersona colocadas durante la Guerra Civil de Angola. Este largo conflicto duro mas de 20 años y dejo unos 100.000 mutilados, ademas de medio millón de muertos y cuatro millones de refugiados. Fotografía tomada por Francesco Zizola en Kuito, Angola, 1996.
Una madre llora con su hijo en brazos mientras esperan para ser evacuados de Sarajevo. Durante el sitio de esta ciudad murieron mas de 12.000 personas. Fotografía tomada por Tom Stoddart en 1992. Guerra de Bosnia.
Momento en el que el niño de dos años Agim Shala se reúne con sus padres en un campo de refugiados kosovares situado en la frontera con Albania. La Guerra de Kosovo produjo mas de 800.000 refugiados, la mayoría de etnia albanesa. Imagen tomada por Carol Guzy en mayo de 1999.
Samar Hassan, de 5 años, llora tras asistir al asesinato de sus padres. Soldados del Ejercito de los EEUU, que realizaban una patrulla nocturna, abrieron fuego contra el coche en el que viajaba con sus progenitores. Estos, sin darse cuenta, se aproximaron al punto de control sin detenerse ante los disparos de advertencia. La pareja, turcomana, viajaba a casa con sus cinco hijos acomodados en el asiento trasero del vehículo. Fotografía tomada por Chris Hondros en Tal Afar, Iraq, el 18 de Enero de 2005. Ver toda la serie.
Un padre consuela a su hijo en un campo de prisioneros de guerra situado en An Najaf, Iraq. Fotografía tomada por Jean-Marc Bouju el 31 de marzo de 2003. Según relato el fotógrafo:
Un día me informaron que estaban recibiendo prisioneros. Cuando llegué al lugar vi dos camiones que traían cerca de 30 prisioneros, y vi que también había un niño, lo que me pareció muy extraño.
Los soldados decían que de acuerdo a sus regulaciones debían encapuchar y atar las manos a todos los prisioneros. Cuando le colocaron la capucha al padre, el niño sufrió un ataque de pánico: estaba aterrorizado y empezó a gritar y llorar sin parar, aferrándose desesperadamente a su padre.
Aún así los trasladaron al interior del perímetro del campo de prisioneros improvisado, que no era más que un trozo de desierto delimitado con alambre de púas.
El padre tenía las manos atadas por detrás de la espalda con esposas de plástico. Se sentó con su hijo en la arena, y el niño todavía estaba llorando y gritando. En un momento determinado un soldado estadounidense se dirigió a ellos y cortó las esposas de plástico para liberar las manos del padre.
De modo que el padre pudo abrazar a su hijo y tratar de calmarlo. En ese momento tomé la foto.