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SUPAY-666

La noche de barranco, miercoles 26, presentacion del numero 11 de la gran revista nacional CARBONCITO, si no vas eres un pobre huevon!!!...http://www.carboncito.blogspot.com/

MIERCOLES 26 DE NOVIEMBRE
EN LA NOCHE DE BARRANCO, Bolognesi 307, Barranco.
Presentacion del numero 11 de la revista de historieta y arte gráfico "CARBONCITO".
7:00PM,Proyeccion del filme "PERSEPOLIS"
8:45PM, Gran concierto de "Los Paltas" + "Sayonara"
Perfo marciana a cargo de Aurelio de la Guerra
Sorpresas para los primeros 100 que se lleven su revista!!!
pines, stikers, posters!
Estan todos invitados!
informes: carboncitofanzine@yahoo.com
Gráfica de afiche realizada por Manuel Gómez Burns para la presentacion de este nuevo número!

The Devil and Daniel Johnston

The Devil and Daniel Johnston
director: Jeff Feuerzeig (2006)
Video documental, que señala todo un concepto distinto de vida, la de Daniel Johnston.
Esta película nos habla sobre la vida y la música folk de este artista, un californiano, quien empieza a registrar la gran parte de su vida en video, desde parodiar a sus padres en pequeños cortos. Su gran influencia de los comics mainstream y cartunescos, le llevaron a realizar exposiciones en la escuela y en sus clases de arte, como también diseñar sus primeras maquetas musicales, con gran influencia de Beatles, Queen, Bob Dylan, Sex Pistols, entre otros.Toda una trayectoria desde su adolescencia hasta la actualidad, en donde se puede ver gran parte de sus problemas de salud mental y consumo de drogas. Familiares, amigos, productores de bandas de los años 80 y 90´s participan en este video, contando con artistas invitados como Matt Groening.
Este genio sigue dibujando y tocando en conciertos.
Dibujo viñeta:Renso Gonzales.

CHERMAN EN BELLAS ARTES, CHERMAN EN TODOS LADOS!!!

 

Uno se pregunta y este pata que le pasa, esta hecho todo un cohete en menos de dos o tres meses viene recorriendo todas las galerias y centros culturales, aparece en los periodicos hasta en la parte de negocios; ahora en Bellas Artes. Cherman es un artista gráfico que ya desde hace tiempo viene dejando una huella desde la aparicion del Crash Boom Zap (y la desaparición), tumaykomiks, una serie de afiches para diferentes bandas locales, obras de teatro, etc, rompiendo la tranquilidad de los vecinos de Barranco con la super banda Sayonara y encima te pone la ropa con Faite, solo falta que sea chef!!!
Bueno ustedes saquen su cuenta, hay gente que llena blog y hay gente que hace mil cosas a la vez.
visita:
www.che69.com
www.soyfaite.com

Lizeth Campano Hidalgo... maravillosas, trigueñas, dulces, simplemente maravillosas mujeres peruanas...

Lizeth Campano Hidalgo

Lizeth Campano Hidalgo

Lizeth Campano Hidalgo

Lizeth Campano Hidalgo

Lizeth Campano Hidalgo

El asesinato en publico de Inejiro Asanuma...(si, lo que me pedian, un asesinato en video, y con un arma tradicional, un abrazo a todos los morbosos retorcidos que disfruten de estas cosas)

El 12 de octubre de 1960, el líder del Partido Socialista de Japón, Inejiro Asanuma, daba un discurso en el Hibiya Hall de Tokio. Se acercaban las elecciones a la Cámara Baja del Parlamento, y este participaba en un debate político que estaba siendo grabado por la Corporación Emisora de Japón (NHK).

Asanuma fue asesinado junto al atril por Otoya Yamaguchi, que uso para ello una wakizashi: espada corta tradicional japonesa. Este era un estudiante universitario de solo 17 años, miembro de los uyoku dantai: grupos ultranacionalistas de derecha.

El siguiente video muestra el momento en el que le clava la espada en el abdomen (minuto 1:13). Instantes después le asesto otro corte en el pecho. Inejiro Asanuma murió antes de llegar al hospital al que fue trasladado.

Otoya Yamaguchi se ahorcaría tres semanas después en el centro de detención de menores en el que fue recluido. Antes de suicidarse, dejo escrito en la pared: “Siete vidas para mi país. ¡Diez mil años para Su Majestad Imperial, el Emperador!”.

NOTA: La imagen del principio fue tomada por Yasushi Nagao una vez el político recibió el segundo tajo (1:14 en el video), y le valió el Pulitzer de 1961 en la categoría de Fotografías de Noticias de Última Hora.

TRES NARRACIONES, BUENOS EJEMPLOS DEL REALISMO SUCIO, DIRECTO, Y, VISCERAL, CON USTEDES RENSO (CAIMAN) Y Chuck Palahniuk...(POR EL AMOR DE DIOS, EL DE CHUCK NO LO VALLAN A LEER, LEANLO SOLO QUIENES TENGAN LOS HUEVOS SUFICIENTES, Y, SI LOS TIENES, PUES LEELO COMIENDO PANCITA CON RACHI)

Diatríba a las metiches.

-Recuerda Tito que tú enamorada esta en otro nivel no la vayas a dejar por “esa”.

¿Que qué?

Me jode escuchar esa frase de una fea de mierda que por el hecho de que dos o tres huevones estén con la leche en la punta y se la quieran montar, se crea que esta en el derecho de dar su veredicto y dar consejos de quien es mejor que otra persona y funja de juez para decir quien vale la pena de enamorada o novia.
Que tenga la piel blanquita y que estudie en la Universidad del Pacifico no la hace más deseada. Mucho menos bonita. ¿A quien le ha ganado?, ¿Quién ha sido el idiota, para meterle mi verga usando una lija como condón, que la ha engañado haciéndole creer que es inteligente?. Cada día proliferan más estas estupidillas, que a mi parecer sus enamorados solo las soportan por su coño. Pero hasta el día en que se aburran de ellas, las dejarán por otra, cansados de su superficialidad y vacio.
Nunca faltan esas cupidos o amigas protectoras que se meten en las relaciones ajenas, según ellas para cuidar a sus patazas, que quieren lo mejor para ellas, y no las quieren ver sufrir. Pobre de aquel veleidoso novio si da vestigios de una infidelidad, pobre de él. Pobre infeliz. Por dejar que las amigas de su jerma se metan en su relación y en sus vidas.
Si Tito quiere meterse con la otra, adelante. Por algo lo quiere hacer. Quizás su novia es aburrida, celosa, superficial, histérica, manipuladora, sangrona y el desea hincar el diente en un nuevito y jugoso culo que no acarree tanta presión y gastos. Y que lo haga, pero que sepa tener los huevos bien puestos para mandar a la conchadesumadre a aquellas entrometidas que por el simple hecho de enterarse que uno contempla con lujuria las tetas a otra chica, crean rumores insidiosos y hacen de un simple comentario un gran problema.

miércoles 12 de noviembre de 2008

Dos de dos

— ¡Yo soy mejor que todos ustedes!— piensa Carlos

Observa a todos alrededor estudiando con detenimiento sus debilidades.

Su mirada envidiosa es disimulada con gestos desgarbados y ademanes afeminados, su rostro esperpéntico parece una vomitiva caricatura de Vallejo, sus cabellos perturbados son el desaliñado velo que descubre una frente amplia como la de un pulpo.

Le encantan las novias o ex novias de sus amigos porque no puede tener gustos propios: “¿si a ellos les hicieron caso por que a mi no, si yo soy infinitamente mejor que ellos?”, piensa, lo que no admite es el pánico a que lo rechacen, sabe que si sus estúpidos e inferiores amigos pudieron conseguir esos culos, con mucha mas razón él. El terreno ya fue tanteado.

Solitario por obligación mas que por misantropía. Sus palabras envuelven una replica que no admite la ignorancia ni la humillación: el siempre será un “ganador”.

Ahora vuelvo a la segunda linea y me plantearé esta pregunta : ¿Amigo o espía?

   
 
 
Mientras estaba en la gira de 2003 para promocionar su novela ’Diario: Una novela’, Chuck Palahniuk (escritor del Club de la Lucha) leyó a sus oyentes una historia corta titulada Tripas (Guts), un relato de accidentes relacionados con la masturbación que aparece en su libro Fantasmas. Se informó de que unas 35 personas se desmayaron mientras oían la lectura.
La revista Playboy publicaría más tarde el relato en su número de marzo de 2004; Palahniuk les ofreció publicar otra historia con ella, pero los editores encontraron esta última demasiado perturbadora.

Tomen aire. TRIPAS
por Chuck Palahnuik.
AVISO PARA SENSIBLES: El siguiente relato es muy visceral, demasiado..



el relato que provoca desmayos de Chuck Palahniuk

no creía posible q un relato alcanzase tal grado de sugestión e himnotismo, hoy me he dado cuenta de que si es posible

Chuck Palahniuk, famoso por escribir el club de la lucha y autor del siguiente relato. Estando de gira presentando una novela en 2003 leyó este relato, “tripas”,a los espectadores dando lugar a unos 80 desmayos en total en sus populosas presentaciones.

Ayer la leí y no podía parar de leerla mientras el estómago me daba la vuelta…AVISO Q EL CONTENIDO ES MUY ESCATOLÓGICO, Y EL QUE AVISA….

 

TRIPAS por Chuck Palahnuik

Tomen aire.

Tomen tanto aire como puedan. Esta historia debería durar el tiempo que logren retener el aliento, y después un poco más. Así que escuchen tan rápido como les sea posible.

Cuando tenía trece años, un amigo mío escuchó hablar del “pegging”. Esto es cuando a un tipo le meten un consolador por el culo. Si se estimula la próstata lo suficientemente fuerte, el rumor dice que se logran explosivos orgasmos sin manos. A esa edad, este amigo es un pequeño maníaco sexual. Siempre está buscando una manera mejor de masturbarse. Se va a comprar una zanahoria y un poco de jalea para llevar a cabo una pequeña investigación personal. Después se imagina cómo se va a ver la situación en la caja del supermercado, la zanahoria solitaria y la jalea moviéndose sobre la cinta de goma. Todos los empleados en fila, observando. Todos viendo la gran noche que ha planeado.

Entonces mi amigo compra leche y huevos y azúcar y una zanahoria, todos los ingredientes para una tarta de zanahorias. Y vaselina.

Como si se fuera a casa a meterse una tarta de zanahorias por el culo.

En casa, talla la zanahoria hasta convertirla en una contundente herramienta. La unta con grasa y se la mete en el culo. Entonces, nada. Ningún orgasmo. Nada pasa, salvo que duele.

Entonces la madre del chico grita que es hora de la cena. Le dice que baje inmediatamente.

El se saca la zanahoria y entierra esa cosa resbaladiza y mugrienta entre la ropa sucia debajo de su cama.

Después de la cena va a buscar la zanahoria, pero ya no está allí. Mientras cenaba, su madre juntó toda la ropa sucia para lavarla. De ninguna manera podía encontrar la zanahoria, cuidadosamente tallada con un cuchillo de su cocina, todavía brillante de lubricante y apestosa.

Mi amigo espera meses bajo una nube oscura, esperando que sus padres lo confronten. Y nunca lo hacen. Nunca. Incluso ahora, que ha crecido, esa zanahoria invisible cuelga sobre cada cena de Navidad, cada fiesta de cumpleaños. Cada búsqueda de huevos de Pascua con sus hijos, los nietos de sus padres, esa zanahoria fantasma se cierne sobre ellos. Ese algo demasiado espantoso para ser nombrado.

Los franceses tienen una frase: “ingenio de escalera”. En francés, esprit de l’escalier. Se refiere a ese momento en que uno encuentra la respuesta, pero es demasiado tarde. Digamos que usted está en una fiesta y alguien lo insulta. Bajo presión, con todos mirando, usted dice algo tonto. Pero cuando se va de la fiesta, cuando baja la escalera, entonces, la magia. A usted se le ocurre la frase perfecta que debería haber dicho. La perfecta réplica humillante. Ese es el espíritu de la escalera.

El problema es que los franceses no tienen una definición para las cosas estúpidas que uno realmente dice cuando está bajo presión. Esas cosas estúpidas y desesperadas que uno en verdad piensa o hace.

Algunas bajezas no tienen nombre. De algunas bajezas ni siquiera se puede hablar.

Mirando atrás, muchos psiquiatras expertos en jóvenes y psicopedagogos ahora dicen que el último pico en la ola de suicidios adolescentes era de chicos que trataban de asfixiarse mientras se masturbaban. Sus padres los encontraban, una toalla alrededor del cuello, atada al ropero de la habitación, el chico muerto. Esperma por todas partes. Por supuesto, los padres limpiaban todo. Le ponían pantalones al chico. Hacían que se viera… mejor. Intencional, al menos. Un típico triste suicidio adolescente.

Otro amigo mío, un chico de la escuela con su hermano mayor en la Marina, contaba que los tipos en Medio Oriente se masturban distinto a como lo hacemos nosotros. Su hermano estaba estacionado en un país de camellos donde los mercados públicos venden lo que podrían ser elegantes cortapapeles. Cada herramienta es una delgada vara de plata lustrada o latón, quizá tan larga como una mano, con una gran punta, a veces una gran bola de metal o el tipo de mango refinado que se puede encontrar en una espada. Este hermano en la Marina decía que los árabes se ponen al palo y después se insertan esta vara de metal dentro de todo el largo de su erección. Y se masturban con la vara adentro, y eso hace que masturbarse sea mucho mejor. Más intenso.

Es el tipo de hermano mayor que viaja por el mundo y manda a casa dichos franceses, dichos rusos, útiles sugerencias para masturbarse. Después de esto, un día el hermano menor falta a la escuela. Esa noche llama para pedirme que le lleve los deberes de las próximas semanas. Porque está en el hospital.

Tiene que compartir la habitación con viejos que se atienden por sus tripas. Dice que todos tienen que compartir la misma televisión. Su única privacidad es una cortina. Sus padres no lo visitan. Por teléfono, dice que sus padres ahora mismo podrían matar al hermano mayor que está en la Marina.

También dice que el día anterior estaba un poco drogado. En casa, en su habitación, estaba tirado en la cama, con una vela encendida y hojeando revistas porno, preparado para masturbarse. Todo esto después de escuchar la historia del hermano en la Marina. Esa referencia útil acerca de cómo se masturban los árabes. El chico mira alrededor para encontrar algo que podría ayudarlo. Un bolígrafo es demasiado grande. Un lápiz, demasiado grande y duro. Pero cuando la punta de la vela gotea, se logra una delgada y suave arista de cera. La frota y la moldea entre las palmas de sus manos. Larga y suave y delgada.

Drogado y caliente, se la introduce dentro, más y más profundo en la uretra. Con un gran resto de cera todavía asomándose, se pone a trabajar.

Aun ahora, dice que los árabes son muy astutos. Que reinventaron por completo la masturbación. Acostado en la cama, la cosa se pone tan buena que el chico no puede controlar el camino de la cera. Está a punto de lograrlo cuando la cera ya no se asoma fuera de su erección.

La delgada vara de cera se ha quedado dentro. Por completo. Tan adentro que no puede sentir su presencia en la uretra.

Desde abajo, su madre grita que es hora de la cena. Dice que tiene que bajar de inmediato. El chico de la cera y el chico de la zanahoria son personas diferentes, pero tienen vidas muy parecidas.

Después de la cena, al chico le empiezan a doler las tripas. Es cera, así que se imagina que se derretirá adentro y la meará. Ahora le duele la espalda. Los riñones. No puede pararse derecho.

El chico está hablando por teléfono desde su cama de hospital, y de fondo se pueden escuchar campanadas y gente gritando. Programas de juegos en televisión.

Las radiografías muestran la verdad, algo largo y delgado, doblado dentro de su vejiga. Esta larga y delgada V dentro suyo está almacenando todos los minerales de su orina. Se está poniendo más grande y dura, cubierta con cristales de calcio, golpea y desgarra las suaves paredes de su vejiga, obturando la salida de su orina. Sus riñones están trabados. Lo poco que gotea de su pene está rojo de sangre.

El chico y sus padres, toda la familia mirando las radiografías con el médico y las enfermeras parados allí, la gran V de cera brillando para que todos la vean: tiene que decir la verdad. La forma en que se masturban los árabes. Lo que le escribió su hermano en la Marina. En el teléfono, ahora, se pone a llorar.

Pagaron la operación de vejiga con el dinero ahorrado para la universidad. Un error estúpido, y ahora jamás será abogado. Meterse cosas adentro. Meterse dentro de cosas. Una vela en la pija o la cabeza en una horca, sabíamos que serían problemas grandes.

A lo que me metió en problemas a mí lo llamo “Bucear por perlas”. Esto significaba masturbarse bajo el agua, sentado en el fondo de la profunda piscina de mis padres. Respiraba hondo, con una patada me iba al fondo y me deshacía de mis shorts. Me quedaba sentado en el fondo dos, tres, cuatro minutos.

Sólo por masturbarme tenía una gran capacidad pulmonar. Si hubiera tenido una casa para mí solo, lo habría hecho durante tardes enteras.

Cuando finalmente terminaba de bombear, el esperma colgaba sobre mí en grandes gordos globos lechosos.

Después había más buceo, para recolectarla y limpiar cada resto con una toalla. Por eso se llamaba “bucear por perlas”. Aun con el cloro, me preocupaba mi hermana. O, por Dios, mi madre.

Ese solía ser mi mayor miedo en el mundo: que mi hermana adolescente virgen pensara que estaba engordando y diera a luz a un bebé de dos cabezas retardado. Las dos cabezas me mirarían a mí. A mí, el padre y el tío. Pero al final, lo que te preocupa nunca es lo que te atrapa.

La mejor parte de bucear por perlas era el tubo para el filtro de la piscina y la bomba de circulación. La mejor parte era desnudarse y sentarse allí.

Como dicen los franceses, ¿a quién no le gusta que le chupen el culo? De todos modos, en un minuto se pasa de ser un chico masturbándose a un chico que nunca será abogado.

En un minuto estoy acomodado en el fondo de la piscina, y el cielo ondula, celeste, através de un metro y medio de agua sobre mi cabeza. El mundo está silencioso salvo por el latido del corazón en mis oídos. Los shorts amarillos están alrededor de mi cuello por seguridad, por si aparece un amigo, un vecino o cualquiera preguntando por qué falté al entrenamiento de fútbol. Siento la continua chupada del tubo de la pileta, y estoy meneando mi culo blanco y flaco sobre esa sensación. Tengo aire suficiente y la polla en la mano. Mis padres se fueron a trabajar y mi hermana tiene clase de ballet. Se supone que no habrá nadie en casa durante horas.

Mi mano me lleva casi al punto de acabar, y paro. Nado hacia la superficie para tomar aire. Vuelvo a bajar y me siento en el fondo. Hago esto una y otra vez.

Debe ser por esto que las chicas quieren sentarse sobre tu cara. La succión es como una descarga que nunca se detiene. Con la polla dura, mientras me chupan el culo, no necesito aire. El corazón late en los oídos, me quedo abajo hasta que brillantes estrellas de luz se deslizan alrededor de mis ojos. Mis piernas estiradas, la parte de atrás de las rodillas rozando fuerte el fondo de concreto. Los dedos de los pies se vuelven azules, los dedos de los pies y las manos arrugados por estar tanto tiempo en el agua.

Y después dejo que suceda. Los grandes globos blancos se sueltan. Las perlas. Entonces necesito aire. Pero cuando intento dar una patada para elevarme, no puedo. No puedo sacar los pies. Mi culo está atrapado.

Los enfermeros  del servicio de urgencias dirán que cada año cerca de 150 personas se quedan atascadas de este modo, chupadas por la bomba de circulación. Queda atrapado el pelo largo, o el culo, y se ahoga. Cada año, cantidad de gente se ahoga. La mayoría en Florida.

Sólo que la gente no habla del tema. Ni siquiera los franceses hablan acerca de todo. Con una rodilla arriba y un pie debajo de mi cuerpo, logro medio incorporarme cuando siento el tirón en mi culo. Con el pie pateo el fondo. Me estoy liberando pero al no tocar el concreto tampoco llego al aire. Todavía pateando bajo el agua, revoleando los brazos, estoy a medio camino de la superficie pero no llego más arriba. Los latidos en mi cabeza son fuertes y rápidos.

Con chispas de luz brillante cruzando ante mis ojos me doy vuelta para mirar… pero no tiene sentido. Esta soga gruesa, una especie de serpiente azul blancuzca trenzada con venas, ha salido del desagüe y está agarrada a mi culo. Algunas de las venas gotean rojo, sangre roja que parece negra bajo el agua y se desprende de pequeños rasguños en la pálida piel de la serpiente. La sangre se disemina, desaparece en el agua, y bajo la piel delgada azul blancuzca de la serpiente se pueden ver restos de una comida a medio digerir.

Esa es la única forma en que tiene sentido. Algún horrible monstruo marino, una serpiente del mar, algo que nunca vio la luz del día, se ha estado escondido en el oscuro fondo del desagüe de la pileta, y quiere comerme.

Así que la pateo, pateo su piel resbalosa y gomosa y llena de venas, pero cada vez sale más del desagüe. Ahora quizá sea tan larga como mi pierna, pero aún me retiene el culo. Con otra patada estoy a unos dos centímetros de lograr tomar aire. Todavía sintiendo que la serpiente tira de mi culo, estoy a un centímetro de escapar.

Dentro de la serpiente se pueden ver granos de maíz y cacahuetes. Se puede ver una brillante bola anaranjada. Es la vitamina para caballos que mi padre me hace tomar para que gane peso. Para que consiga una beca gracias al fútbol. Con hierro extra y ácidos grasos omega tres. Ver esa pastilla me salva la vida.

No es una serpiente. Es mi largo intestino, mi colon, arrancado de mi cuerpo. Lo que los doctores llaman prolapso. Mis tripas chupadas por el desagüe.

Los expertos dirán que una bomba de agua de piscina larga 360 litros de agua por minuto. Eso son unos 200 kilos de presión. El gran problema es que por dentro estamos interconectados. Nuestro culo es sólo la parte final de nuestra boca. Si me suelto, la bomba sigue trabajando, desenredando mis entrañas hasta llegar a mi boca. Imaginen cagar 200 kilos de mierda y podrán apreciar cómo eso puede destrozarte.

Lo que puedo decir es que las entrañas no sienten mucho dolor. No de la misma manera que duele la piel. Los doctores llaman materia fecal a lo que uno digiere. Más arriba es chyme, bolsones de una mugre delgada y corrediza decorada con maíz, cacahuetes y guisantes.

Eso es la sopa de sangre y maíz, mierda y esperma y cacahuetes que flota a mi alrededor. Aún con mis tripas saliendo del culo, conmigo sosteniendo lo que queda, aún entonces mi prioridad era volver a ponerme el short. Dios no permita que mis padres me vean la polla.

Una de mis manos está apretada en un puño alrededor de mi culo, la otra arranca el short amarillo del cuello. Pero ponérmelos es imposible.

Si quieren saber cómo se sienten los intestinos, compren uno de esos condones de piel de cabra. Saquen y desenrrollen uno. Llénenlo con mantequilla de cacahuete, cúbranlo con lubricante y sosténganlo bajo el agua. Después traten de rasgarlo. Traten de abrirlo en dos. Es demasiado duro y gomoso. Es tan resbaladizo que no se puede sostener. Un condón de piel de cabra, eso es un intestino común.

Ven contra lo que estoy luchando.

Si me dejo ir por un segundo, me destripo.

Si nado hacia la superficie para buscar una bocanada de aire, me destripo.

Si no nado, me ahogo.

Es una decisión entre morir ya mismo o dentro de un minuto. Lo que mis padres encontrarán cuando vuelvan del trabajo es un gran feto desnudo, acurrucado sobre sí mismo. Flotando en el agua sucia de la piscina del patio. Sostenido por atrás por una gruesa cuerda de venas y tripas retorcidas. El opuesto de un adolescente que se ahorca cuando se masturba. Este es el bebé que trajeron del hospital trece años atrás. Este es el chico para el que deseaban una beca deportiva y un título universitario. El que los cuidaría cuando fueran viejos. Aquí está el que encarnaba todas sus esperanzas y sueños. Flotando, desnudo y muerto. Todo alrededor, grandes lechosas perlas de esperma desperdiciada.

Eso, o mis padres me encontrarán envuelto en una toalla ensangrentada, desmayado a medio camino entre la piscina y el teléfono de la cocina, mis desgarradas entrañas todavía colgando de la pierna de mis shorts amarillos. Algo de lo que ni los franceses hablarían.

Ese hermano mayor en la Marina nos enseñó otra buena frase. Rusa. Cuando nosotros decimos: “Necesito eso como necesito un agujero en la cabeza”, los rusos dicen: “Necesito eso como necesito un diente en el culo”. Mne eto nado kak zuby v zadnitse. Esas historias sobre cómo los animales capturados por una trampa se mastican su propia pierna; cualquier coyote puede decir que un par de mordiscos son mucho mejores que morir.

Mierda… aunque seas ruso, algún día podrías querer esos dientes. De otra manera, lo que tenés que hacer es retorcerte, dar vueltas. Enganchar un codo detrás de la rodilla y tirar de esa pierna hasta la cara. Morder tu propio culo. Uno se queda sin aire y mordería cualquier cosa con tal de volver a respirar.

No es algo que te gustaría contarle a una chica en la primera cita. No si querés besarla antes de ir a dormir. Si les cuento qué gusto tenía, nunca nunca volverían a comer calamares.

Es difícil decir qué les disgustó más a mis padres: cómo me metí en el problema o cómo me salvé. Después del hospital, mi madre dijo: “No sabías lo que hacías, amor. Estabas en shock”. Y aprendió a cocinar huevos pasados por agua.

Toda esa gente asqueada o que me tiene lástima… la necesito como necesito dientes en el culo.

Hoy en día, la gente me dice que soy demasiado delgado. En las cenas, la gente se queda silenciosa o se enoja cuando no como la carne asada que prepararon. La carne asada me mata. El jamón cocido. Todo lo que se queda en mis entrañas durante más de un par de horas sale siendo todavía comida. Judías blancas o atún en lata, me levanto y me los encuentro allí en el inodoro.

Después de sufrir una disección radical de los intestinos, la carne no se digiere muy bien. La mayoría de la gente tiene un metro y medio de intestino grueso. Yo tengo la suerte de conservar mis quince centímetros. Así que nunca obtuve una beca deportiva, ni un título. Mis dos amigos, el chico de la cera y el de la zanahoria, crecieron, se pusieron grandotes, pero yo nunca llegué a pesar un kilo más de lo que pesaba cuando tenía trece años. Otro gran problema es que mis padres pagaron un montón de dinero por esa piscina. Al final mi padre le dijo al tipo de la piscina que fue el perro. El perro de la familia se cayó al agua y se ahogó. El cuerpo muerto quedó atrapado en el desagüe. Aun cuando el tipo que vino a arreglar la piscina abrío el filtro y sacó un tubo gomoso, un aguachento resto de intestino con una gran píldora naranja de vitaminas aún dentro, mi padre sólo dijo: “Ese maldito perro estaba loco”. Desde la ventana de mi pieza en el primer piso podía escuchar a mi papá decir: “No se podía confiar un segundo en ese perro…”.

Después mi hermana tuvo un atraso en su período menstrual.

Aun cuando cambiaron el agua de la pileta, aun después de que vendieron la casa y nos mudamos a otro estado, aun después del aborto de mi hermana, ni siquiera entonces mis padres volvieron a mencionarlo.

Esa es nuestra zanahoria invisible.

Ustedes, tomen aire ahora.

Yo todavía no lo hice.

El Funeral Celeste Tibetano...(gracias a innerpendejo)

AVISO: Este articulo contiene imágenes sobre el descuartizamiento de un cadáver. Si eres una persona sensible o impresionable, evita leer el resto de esta entrada (y si lo haces, pues, trata de verlo mientras comes una parrillada).

El Funeral Celeste es una practica funeraria habitual en el Tibet en la que el cuerpo del finado es descuartizado y expuesto en un sitio elevado, normalmente una explanada cuyo suelo esta cubierto con lajas, para que sea devorado por los animales, casi siempre buitres, o degradado por los elementos.

Esta practica se conoce en el lenguaje tibetano como jhator, que significa literalmente “entregando el alma a los pájaros”. El primer registro escrito que se tiene sobre ella data del siglo XII: un tratado budista conocido como El Libro de los Muertos.

La mayoría de los tibetanos profesan una rama del budismo que postula el fenómeno de la reencarnación palingenesica. En la tradición budista tibetana, cuando una persona muere su espíritu pasa por el bardo, que significa literalmente “estado intermedio” o “estado de transición”, para después dar lugar al nacimiento de otra persona (no se conserva nada del ser anterior: es un ciclo que no considera substancias individuales eternas). Sus despojos, pues, no son mas que un inservible contenedor vacío: huesos y carne. Asi que al morir su cuerpo debe servir de alimento a los buitres sagrados como última muestra de caridad.

Algunos consideran que el origen de estos rituales es meramente practico: el suelo rocoso del Tibet hace impracticable el enterramiento, y la cremación supondría un gasto innecesario de madera y combustible.

El procedimiento del Funeral Celeste es laborioso: hay que tajar el cadáver, machacarlo y desmembrarlo para facilitarle la ingesta a los buitres. Los restos se mezclan ademas con tsampa: harina de cebada y té con mantequilla. Después, una vez que solo queda el esqueleto del difunto, se procede a machacar sus huesos y a mezclarlos de nuevo con tsampa para que estas aves terminen de comérselo. Puesto que se considera como un signo de mal augurio que los buitres no devoren completamente el cuerpo, a veces se les entregan primero las partes que menos aprecian (cartílagos y huesos), y al final las que mas aprecian (carne y vísceras).

Quienes no pueden pagar este tipo de funeral (cuesta unas tres veces el salario medio de un tibetano) optan a veces por abandonar el cuerpo del familiar fallecido en una roca situada en algún lugar alto y alejado, sin ninguna clase de tratamiento.

A continuacion siguen las imágenes del descuartizamiento de un cadáver y su posterior entrega a los buitres.

El Funeral Celeste TibetanoEl Funeral Celeste TibetanoEl Funeral Celeste TibetanoEl Funeral Celeste TibetanoFuente: Sky burial

el caso de sobrevivencia aerea mas largo de la historia...( los 16 del accidente en los andes, canibales a la fuerza, las maravillas de la sobrevivencia huamana) milagro en los andes!!!

La sociedad de la nieve es el libro definitivo sobre la historia más increíble jamás contada. Si fuera ficción, resultaría inverosímil.
Pero fue y es verdad, y todos los sobrevivientes hablan por primera vez desde aquel accidente de avión que los encontró con alrededor de veinte años en los Andes, a cuatro mil metros de altura, con treinta grados bajo cero, sin abrigo ni comida. Treinta y cuatro años después, Pablo Vierci acompañó a un grupo de sobrevivientes con sus hijos a la montaña. Cada uno de los dieciséis recuerda en primera persona cómo fueron los setenta y dos días en la cordillera, cómo superaron esa situación extrema, cómo entendieron la muerte, qué significó el accidente y cómo influyó en su vida posterior.
Vierci fue compañero de colegio de los sobrevivientes; comenzó a escribir este libro en 1973. Quizás por eso es tan precisa y lograda la recreación de los momentos previos al accidente, la supervivencia en la montaña, el alud que mató a ocho amigos, la decisión de alimentarse de los cuerpos de los compañeros, la expedición en busca de ayuda, los días posteriores al rescate y la vida que siguió. Pero por encima de todo, tal vez sea por eso que consiga aproximarnos a lo que está más allá de la anécdota, donde el estallido del accidente se recompone en un mosaico grandioso, donde se proyectan dieciséis cordilleras. Este libro es el inmejorable resultado de dejar madurar una historia, para poder aprender que detrás de la tragedia y la adversidad, en un escenario desmesurado y solitario, se logra crear una sociedad diferente a todas las conocidas, pautada por la misericordia y la alternativa de ir más allá de lo posible.
El accidente de los Andes partió la vida de aquellos jóvenes, y su relato puede transformarse en una bisagra en la experiencia del lector. La sociedad de la nieve reunió a los dieciséis, con la perspectiva del tiempo transcurrido, para que dejen sus testimonios en la historia.
#La tarde del accidente, el piloto nos pidió el arma para matarse. Dame el arma, coloca las balas, sé parte de mi muerte, nos imploraba. Entonces ese grupo desesperado, que sabe que alguien busca un arma para matarse, lo primero que hace es desactivarla. El revólver lo tiene uno y las balas las tengo yo. No hay más revólver. Les dijimos a todos: no busquen el revólver porque no está disponible. No hay balas para matarse, porque acá la única opción es la vida, pelear por la vida ignorando el resultado. Con esa afirmación y ese gesto comienza la historia de los Andes.
# Gustavo Zerbino
El Vuelo de la Fuerza Aérea Uruguaya 571, conocido popularmente como el Milagro de los Andes, ocurrió el 13 de octubre de 1972, cuando se estrelló en los Andes el avión militar de 40 pasajeros y cinco tripulantes que conducía al equipo de rugby Old Christians, alumnos del colegio uruguayo Stella Maris con destino a Chile. La lucha por sobrevivir de los supervivientes es una de las más prolongadas en accidentes aéreos.
El accidente


El 12 de octubre el avión Fairchild Hiller 227 perteneciente a la Fuerza Aérea Uruguaya partió del Aeropuerto Internacional de Carrasco. Transportaba al equipo de rugby del club Old Christians de Montevideo que se dirigía a jugar un partido contra el Old Boys de Santiago de Chile. Se desarrollaba en ese momento un frente de mal tiempo en todo el sector cordillerano central.

El mal tiempo les obligó a detenerse en Mendoza, Argentina, aeropuerto de Carrasco, donde pasaron la noche. El frente aún continuaba, pero debido a la premura del viaje y hechas las consultas pertinentes, se esperó sólo hasta la tarde del día siguiente cuando amainaron un poco las condiciones de tormenta.

El vuelo continuó por la tarde del 13 de octubre con destino a Santiago de Chile. La ruta a seguir era vía Paso Planchón por Curicó, Chile.

Debido a un fatal error de navegación generado por el navegador, teniente Ramón Saúl Mártinez, el piloto notificó a los controladores aéreos de Santiago que se encontraba sobre el Paso Planchón en Curicó, siendo que se encontraban más al norte, en las cercanías del monte Sosneado y del volcán Tinguiririca en la provincia de San Fernando, Chile. Este error de más de 100 km dificultó posteriormente las tareas de rescate.

Al comando del avión estaba el coronel Julio César Ferradas y su copiloto, el teniente coronel Dante Lagurara, y este ultimo al mando de los controles del avión, el navegador , teniente Ramón Saúl Martinez además como parte de la tripulación iban el sobrecargo Ovidio Ramirez y un mecánico llamado Carlos Roque. Este avión tenía la particularidad de volar con la cola más bajo que la nariz, como el vuelo de un ganso. Su techo maximo es de 6800 m y su velocidad de 437 km/h. Al momento de iniciarse el accidente el Fairchild iba a unos 6000 m de altura por lo que no sobrevolaba los Andes si no que los atravesaba por una ruta de alturas intermedias en un corredor aéreo.

El avión comenzó el descenso por instrumentos entre la niebla de una tormenta en desarrollo. Mientras todavía se encontraba sobre las montañas, el piloto creyó por un nuevo error de navegación que habían ya traspasado el cordón montañoso, siendo que apenas habían traspuesto las primeras corridas de altas cumbres.

El aparato descendió varios cientos de metros de golpe al atravesar sendas bolsas de aire. Ante esta situación, no falto quien hiciera chistes sobre el incidente, o quien alzara los brazos y vitoreara como en una montaña rusa, o se aventara un balón de rugby. La serie de descensos bruscos hicieron que el avión perdiera más altura en medio de una nube(perdió casi 1500 msnm). Poco después muchos de los pasajeros cayeron en la cuenta de que el ala del avión estaba muy cerca de la montaña. Dudaron si aquello era normal. Unos momentos después, los pasajeros se miraban unos a otros con terror, otros rezaban, esperando el inevitable choque del avión.


El Fairchild descendió más abajo que las alturas que aún sobrevolaba y se metió en un largo cajón de elevados riscos en medio de una nube neblinosa. Repentinamente la niebla se abrió, a tiempo de que los pilotos vieron que su avión estaba en rumbo frontal de colisión con la parte final del cajón cerrada por un alto farellón, el Cerro Seler. La alarma de colisión dentro de la cabina se activó, lo que alarmo a pasajeros y pilotos.

El Fairchild se enfrentó a un alto farellón que, a duras penas y extraordinario esfuerzo físico del comandante Lagurara, apenas por un par de metros pudo salvar; pero golpeó la cola en la orilla del farellón en un pico sin nombre (posteriormente denominado Cerro Seler, por Fernando Parrado), situado entre Cerro Sosneado y el volcán Tinguiririca, cerca de la frontera entre Argentina y Chile.

El aparato golpeó una segunda vez un risco del pico a 4.200 msnm que le arrancó el ala derecha, la cual fue lanzada hacia atrás con tal fuerza que cortó la cola del aparato a la altura de la ventanilla nº 8 de 10 por el lado de babor y nº 7 por el lado de estribor. Al desprenderse su cola con el estabilizador vertical, dejó abierto tras sí el interior en la parte posterior del fuselaje; de este desprendimiento, salieron al menos dos corridas de asientos y murieron instantáneamente cinco personas, incluido el sobrecargo que iban todavia atados a sus asientos de la cola, al impactarse contra la montaña.

Entonces el avión golpeó un segundo pico que le arrancó el ala izquierda, dejando únicamente el fuselaje en vuelo, como si fuese un proyectil. El fuselaje, aún con velocidad, golpeó tangencialmente el terreno nevado y fue resbalando por una amplia ladera nevada y empinada de más de 4 km de largo hasta detenerse en un banco de nieve. Dos pasajeros más, atados aún a los asientos, salieron despedidos por el boquete de atrás.

El golpe de la nariz del avión contra el banco de nieve resultó fatal para los tripulantes de cabina. La fuerza del golpe hizo que el tren de aterrizaje delantero, todavía en su pozo, comprimiera fuertemente la cabina del avión hacia atrás, atrapando a sus ocupantes contra el panel de instrumentos.

Los pasajeros que quedaron dentro del fuselaje fueron comprimidos en sus asientos hacia la parte frontal de éste, casi tocando el techo. Muchos pasajeros sufrieron TEC (traumatismo encéfalo craneano) y fallecieron, como la madre de Parrado, Eugenia. Mientras otros fueron atrapados por los asientos sin posibilidad de zafarse, citando el ejemplo de Graciela Mariani. Para el resto, el golpe fue amortiguado.

Increíblemente algunos pasajeros resultaron ilesos o con tan solo heridas leves. De inmediato el capitán del equipo de rugby, llamado Marcelo Pérez, organizó a los ilesos para ayudar a liberar a los que seguian atrapados y a los heridos, despejando el fuselaje lo mas que se pudiera, preparándose para la noche. Así también hubo otros con heridas internas graves que con el paso del tiempo se agravaron, como el caso de la hermana menor de Fernando Parrado, Susana.

El piloto Julio Ferradas murió víctima de un TEC y el copiloto Dante Lagurara, aún con vida, quedó atrapado en la comprimida cabina con la cabeza expuesta hacia afuera del aparato; murió desangrado después de una dolorosa agonía nocturna, en que los sobrevivientes pudieron oírle quejándose lastimeramente. Alcanzó aún a sobrevivir durante el amanecer del día siguiente y, antes de fallecer, apenas entregó alguna información incoherente a uno de los sobrevivientes, quien no supo como utilizarla.



Supervivencia de 72 días

De las 45 personas en el avión, doce murieron en el accidente o poco después; otros cinco habían fallecido a la mañana siguiente, y el octavo día, murió un pasajero de sexo femenino, debido a sus lesiones. Muchos de los fallecidos quedaron comprimidos entre asientos o atrapados por ellos mismos.

Los 27 restantes hicieron frente a las duras condiciones ambientales (-25 a -42 °C) de supervivencia en las montañas congeladas, aún en plena época de nevadas. Durante varios días las partidas de rescate intentaron localizar los restos del avión sin éxito. Incluso algunos aviones estuvieron cerca del lugar, pero muy alto.

Muchos de los supervivientes habían sufrido diversas lesiones cortantes o moretones y carecían de calzado y ropa adecuada para el frío y la nieve. Se organizaron para resistir las duras condiciones imperantes.

A pesar de las condiciones y el grado de debilidad y aletargamiento, los sobrevivientes liderados por Roberto Canessa, quien propuso soluciones para todo, fabricó además elementos y utensilios ingeniosos tales como alambiques, guantes (con los forros de los asientos del avión, que se desprendian con facilidad), botas (con los cojines de los mismos) para evitar hundirse en la nieve al querer trasladarse, y anteojos (con el plástico tintado) para resistir el frio y el escandilamiento de la nieve.

La mayoría de los supervivientes dormían con un par de pantalones, tres o cuatro sueteres, tres pares de calcetines, y algunos se tapaban la cabeza con una camisa para conservar el aliento. Para evitar la hipotermia, en las noches más frías, se daban masajes para reactivar la circulación. Algunos preferian dormir descalzos para evitar pegar a alguien con sus zapatos.

La búsqueda se suspendió ocho días después del accidente. En el undécimo día en la montaña los supervivientes escucharon por una radio de pilas, con consternación que se había abandonado la búsqueda.

La noche del 29 de octubre, a 16 días ya de la caída, una nueva tragedia se cernió sobre el resto del avión y los muchachos, en la noche a eso de las 23.00. Una avalancha de nieve se deslizó y sepultó los restos del Fairchild FH-227D, ingresando por la parte posterior, arrasando el muro provisional y sepultando a quienes dormían en su interior, salvo a un joven, Roy Harley, quien desesperadamente comenzó a cavar en busca de los que yacían bajo la nieve. Pese a los desesperados intentos de rescate por sus compañeros ocho personas murieron ahogadas bajo la nieve, incluyendo el capitán del equipo Marcelo Pérez y el ultimo pasajero de sexo femenino, Liliana Navarro de Methol. Pero, por otro lado, el enterramiento del fuselaje permitió al resto de los sobrevivientes no morir congelados más adelante.

A mediados de noviembre, fallecieron dos chicos más a causa de la infección de sus heridas.

Los supervivientes disponían apenas de alimentos. A pesar de que durante los días posteriores al accidente racionaron la comida de que disponían, pronto se mostró insuficiente. En el lugar donde se habían estrellado no había vegetación ni animales de los que pudieran alimentarse, el terreno era suelo desnudo de nieves perpetuas.

El grupo pudo sobrevivir durante 72 días y no morir por inanición gracias a la decisión grupal de alimentarse de la carne de sus compañeros muertos (practica denominada antropofagia), quienes estaban enterrados en las afueras. No fue una decisión fácil de tomar, y en un principio algunos rechazaron hacerlo, si bien pronto se demostró que era la única esperanza de sobrevivir, muchas consideraciones pasaron por el tema religioso cristiano. Pronto se impuso la regla (o exigencia) de no utilizar como alimento a ningún familiar cercano, ni tampoco a algún fallecido de sexo femenino, como el caso de las dos mujeres Parrado.

En un primer momento quisieron utilizar la radio de la cabina para pedir auxilio pero carecía de energía, pues la batería estaba en la cola que ellos habían creído divisar como 2 km más arriba. Varios de los supervivientes intentaron localizar la sección de cola que había sido arrancada a raíz del primer impacto, esperando poder recuperar las baterías que se encontraban en esa parte del avión. Cuando por fin llegaron a la sección de cola, unos 2 km más arriba, vieron que las baterías resultaban excesivamente pesadas (cerca de 23 kilos cada una) para trasportarlas hasta el fuselaje del avión, por lo que decidieron desmontar la radio de la cabina y llevarla hasta la cola del avión; la batería estaba en buen estado. Además en algunas valijas hallaron chocolates y licores.

A pesar de todos sus esfuerzos no lograron comunicarse con el exterior pues un cortocircuito originado debido al desconocimiento, dañó irreparablemente la radio. Junto con el hallazgo de la cola, también hallaron los cuerpos de dos pasajeros enterrados y unidos a sus asientos.


El rescate


Para comienzos de diciembre, el deshielo dejó al descubierto el fuselaje nuevamente y los sobrevivientes pudieron disfrutar de días soleados, bañados con los cálidos rayos del sol. Los supervivientes finalmente vieron que su única esperanza consistía en ir a buscar de ayuda. El 12 de diciembre de 1972, Fernando Parrado, Roberto Canessa y Antonio Vizintín parten en busca de ayuda. El tercer día de marcha, Antonio resbala y se crea una lesión, por lo que deciden enviarlo de vuelta. También le pidieron dejara su ración de carne, ya que el trayecto sería mas largo de lo calculado. Diez días después de partir de los restos del fuselaje llegan a la precordillera curicana del sector de Los Maitenes.

Recorren un río para vadearlo por casi día y medio y no pueden lograrlo por la crecida del deshielo. Canessa comienza a sentirse enfermo, por lo que Nando debe llevar las dos mochilas. Al amanecer del día siguiente, ven en la otra orilla a un huaso chileno que los observa. Logran hacerle llegar un mensaje escrito donde dicen ser sobrevivientes de un avión siniestrado. El mensaje decía:

Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos como. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar arriba?. Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?”.

Al reverso otra ultima nota, con lápiz labial: ¿Cuando viene?

El arriero quien resulta ser Sergio Catalán, quien entiende el mensaje, les lanza un poco de pan y se dirige al retén de Carabineros de Chile más próximo (a diez horas de marcha) y da la noticia. Luego de ello, una patrulla de Carabineros se dirige al sector y le brindan ayuda. Tras ser rescatados por helicópteros son trasladados a Santiago para ser atendidos por médicos.

El 22 de diciembre de 1972, después de 72 días, son rescatados por helicóptero algunos de los sobrevivientes desde la montaña. Los rescatistas del SAR van por aire; dos helicópteros son los primeros en llegar y son recibidos con muestras de alegría y euforia por parte de los sobrevivientes. No pudieron ser transportados todos ellos debido a que el avión rescatista había llegado a su máximo peso, obligando a algunos supervivientes a pernoctar una vez mas en la montaña. Esa noche algunos de los rescatistas pasaron la noche en el fuselaje destrozado.

Alrededor de lo que queda de la nave hay evidencias de canibalismo y restos humanos que están a flor de la superficie helada. Los equipos de rescate contaron 11 cuerpos descuartizados, y los demás en calidad de reserva. Los rostros de los sobrevivientes muestran las penurias padecidas y un color amarillo-rosado extraño.

A pesar de las dudas iniciales, los sobrevivientes pronto reconocen y justifican que han debido recurrir al canibalismo para poder sobrevivir. En un principio lo negaron, alegando que en Mendoza adquirieron grandes cantidades de chocolates, conservas, queso y licores. Pero el hecho quedo al descubierto cuando los diarios chilenos El Mercurio y La Tercera de la Hora publicaron fotografías de restos humanos cerca del fuselaje, tomadas por el Cuerpo de Socorro Andino (CSA) y que no se habían dado a conocer. Los supervivientes se vieron obligados a dar una conferencia de prensa para hablar del asunto. Agradecieron profundamente la comprensión de familiares de los fallecidos, quienes los apoyaron en todo momento.


Sepultura de los fallecidos


Un mes más tarde, una expedición por tierra y aire llega al lugar del accidente. La cabeza del piloto no está en su lugar, solo el muñón de la espina dorsal. Los restos de los fallecidos fueron enterrados en un lugar situado a ochocientos metros del avión, sin riesgo de aludes. Sobre la tumba se colocó una cruz de hierro en honor de las víctimas. Se colocaron dos placas, las cuales rezan: "El mundo a sus hermanos uruguayos", y otra: "Mas cerca, oh Dios, de ti." Lo que quedó del fuselaje fue quemado para frustrar a los buscadores de curiosidades, aunque no se había consumido totalmente. [sin referencias]

Muchos de los elementos de este accidente son parecidos a los que le acaecieron al Star Dust, un avión británico Lancastrian, desaparecido en 1947, denominado Incidente Stendec pero con resultados completamente fatales en este caso.


El lugar y los restos hoy en día.


El lugar denominado Valle de la Lágrimas, contiene aún evidencias físicas del accidente aéreo y aún es posible encontrar restos del fuselaje, partes del tren de aterrizaje, restos de las alas y una de las hélices, además de una cruz conmemorativa en el lugar de los hechos.

Momentos del deporte...(dedico THE PLAY a mi padre, el cual jugo en los 60s para la universidad de Miami en los tiempos del racismo, siendo uno de los primeros jugadores hispanos en ser respetados en el footbal (rugby, futbol americano)

Momentos del deporte: The play (la jugada)

Aquel 20 de noviembre, era la última jornada de la temporada de 1982.
La jugada es conocida simplemente como LA JUGADA (THE PLAY) y está considerada como uno de los momentos más emocionantes de la historia del fútbol universitario.

Stanford se puso con una ventaja de 20-19 gracias a un tiro de campo faltando, según el marcador, 4 segundos. Cuando ya no quedaba tiempo para más, los Golden Bears, en 5 pases laterales consiguieron, ante el asombro general, ponerse por delante de nuevo gracias a un touchdown y vencer por 20-25. Algunos miembros de la banda de música de Stanford habían entrado en el campo porque creyeron que el partido había terminado, lo que dio lugar a algunas protestas, aunque finalmente el touchdown no se anuló. Sin embargo mucha gente hoy en día no está conforme con la decisión.


En el momento de la foto,
Moen, el jugador de los Golden Bears, está apunto de golpear al trombonista de Stanford (Gary Tyrrell). La importancia y fama de este hecho se evidencia con solo decir que el trombón abollado de Tyrrel actualmente está en el College Football Hall of Fame.

 

 

Quizá el gol más famoso de todos los tiempos fue el segundo gol marcado por el, mundialmente conocido, Diego Armando Maradona, en los cuartos de final del Mundial de México en 1986. El partido enfrentaba a Argentina contra Inglaterra, el 22 de junio de ese año, en el Estadio Azteca de la Ciudad de México ante 114.580 aficionados. Maradona recibió el balón en el centro del campo y lo que pasó a continuación forma parte de la historia del futbol. Casi tan conocido como el gol es la emocionante narración de Victor Hugo Morales, el comenterista del partido que, como curiosidad, ni siquiera es argentino sino uruguayo.


En el año 2002, mediante una encuesta en el sitio de Internet de la FIFA, este gol fue nombrado "El Mejor Gol en la Historia de la Copa Mundial de Fútbol".

Volando sobre cheetahs

El sudafricano Oscar Pistorius no tiene piernas de rodilla para abajo, pero probablemente corra más que usted.

Oscar Pistorius sufrió a los cinco años la amputación de ambas piernas a la altura de la mitad del peroné debido a una malformación ósea. Pese a ello, y gracias a su gran fuerza de voluntad, ha practicado el rugby, natación y, sobre todo, el atletismo. Todo ello gracias a unas prótesis especiales llamadas cheetahs.


En su primer enfrentamiento en una gran cita con atletas sin discapacidad italianos, Pistorius levantó los aplausos del público presente en el estadio Olímpico de Roma. Terminó segundo en la prueba de los 400 metros de la Golden Gala de Roma, donde hizo un crono de 46.90, siendo su mejor tiempo de 46.34 segundos.


El problema que se le plantea es que, con unos tiempos de primer nivel, la IAAF (Federación Internacional de Atletismo) no le permite la participación en los Juegos Olímpicos de Pekín, ya que prohibe el uso de "ayudas técnicas" a todos los atletas. A pesar de que hay quien dice que sus prótesis suponen una desventaja del 10% con respecto a una pierna normal.


Los Juegos de México, quizás los más grandiosos de todos por la magnitud de sus marcas, se clausuraron el 22 de octubre de 1968. En México se habían visto maravillas inolvidables: el prodigioso salto de Bob Beamon, el derrumbe de casi todos los límites en las pruebas de velocidad (el primer hombre -Jim Hines- que bajó de 10 segundos en los 100 metros, el primero -Tommie Smith- que bajó de 20 segundos en los 200, el primero -Lee Evans- que corrió los 400 metros en menos de 44 segundos). Sin Embargo, lo que seguramente hizo únicos esos Juegos no fue el gran número de récords que se obtuvieron (al fin y al cabo estos serían batidos posteriormente) sino la innovación de un desgarbado joven americano que cambiaría el salto de altura para siempre.



Lo que en principio pareció una broma, se convirtió en una agitación desbordante: los espectadores coreaban con olés cada éxito de Fosbury y los jueces dudaban de la validez de una técnica que les resultaba desconocida. Dick Fosbury sorprendió al mundo al establecer una nueva marca olímpica y ganar la medalla de oro con una nueva técnica en la que había trabajado durante varios años: el “salto Fosbury” consistente en correr hacia la barra y sobrepasarla lanzándose de espalda. El obsoleto "rodillo ventral", casi sin darse cuenta, había muerto.

Extracto del Artículo de Santiago Segurola el 12 de marzo de 2007. El País.