Blogia

SUPAY-666

Karakuri: autómatas japoneses

En los mismos años en que el genial Jaquet-Droz asombraba a las cortes europeas con sus habilidosos autómatas, los japoneses habían desarrollado un arte muy parecido mediante la construcción de pequeñas muñecas mecánicas. Estas muñecas, denominadas Karakuri Ningyo, constituían un auténtico prodigio de precisión e ingenio y eran capaces de desarrollar las actividades más sorprendentes.

Mediante un complicado sistema de engranajes y poleas, estos pequeños autómatas eran el capricho con el que los señores feudales sorprendían a sus visitas. Entre los Karakuri que se construyeron entre los siglos XVIII y XIX, se incluyeron muñecas que servían el té, que bajaban escaleras o caminaban sobre una cuerda. Os invito a ver algunos de los ejemplos más interesantes en movimiento: (Seguir leyendo) (English)

1. Karakuri que escribe:

Esta muñeca, tal vez la que más recuerda a nuestro "escritor autómata", fue diseñada en el siglo XIX por Tanaka Hisashige y era capaz - como veréis - de escribir caracteres Kanji con una precisión asombrosa.

com/v/pBURWGr3AlU"


2. Karakuri que lanza flechas:

Esta arquera es una auténtica maravilla. Diseñada en el siglo XIX, la muñeca posee un carcaj con cuatro flechas que va extrayendo y lanzando sobre una diana. Ver para creer (La del vídeo es una réplica de la original).

com/v/7PiG-FA11UM"

3. Karakuri que hace trucos de magia:

El karakuri sostiene una caja y cada vez que la levanta hace aparecer un objeto nuevo. Dejaba patidifuso al personal. (En este caso tendréis que entrar para ver el vídeo)


 

Tsaatan, la gente de los renos

En su ‘Libro de las Maravillas’, Marco Polo hablaba de unas gentes salvajes que vivían en las regiones más extremas de Mongolia y cabalgaban sobre renos. Setecientos años después, apenas quedan 400 tsaatan al norte del país, 32 familias desperdigadas por la Taiga de la montañosa provincia de Khövsgöl.

Los tsaatan - literalmente "la gente del reno" - se han dedicado durante siglos en el pastoreo de estos animales; recorren las inmensas llanuras de la taiga hasta ocho veces al año en busca de pastos para ellos. Desde muy pequeños, aprenden a manejar los renos, los montan y cabalgan por la nieve hasta las profundidades del bosque donde vive el chamán.

Con la leche de reno elaboran mantequilla, yogurt y queso. También aprovechan la piel, los cuernos y las pezuñas. Nómadas y renos se necesitan hasta tal punto, que su destino ha quedado trágicamente unido.

A día de hoy apenas quedan 600 renos de los 2.000 que se contabilizaron en los años 70. Los científicos han determinado que una parte muy significativa de los rebaños está afectada por brucelosis y por otras enfermedades contagiadas por los animales domésticos de sus vecinos mongoles.

Los renos se mueren, y los tsaatan también. Los 400 individuos empiezan a sufrir los efectos de la consanguinidad y han aparecido las primeras malformaciones. La desaparición es cuestión de años, meses o semanas.

Tal vez, a esta hora, el último jinete en reno haya entrado en ese bosque del que nunca volverá.

ROBOTS DEL AÑO 1772

Hacia 1772, después de seis años de duro trabajo, el virtuoso relojero suizo Pierre Jaquet-Droz dio por terminada la que sería su obra más perfecta: un pequeño autómata capaz de escribir sobre el papel con una apariencia casi humana. Compuesto por más de 6.000 piezas, el autómata asombró a los más importantes mandatarios del momento y recorrió las cortes europeas durante meses, hasta el punto de que llegó a encargarse una réplica para el emperador chino.

El mecanismo ingeniado por Jaquet-Droz era capaz de escribir con una meticulosidad escalofriante. Al movimiento de la pluma le acompañaban algunos gestos aterradoramente humanos, como el hecho de que siguiera el texto con los ojos, mojara la pluma en el tintero o la sacudiera ligeramente para no manchar el papel. A veces, el pequeño autómata levantaba la vista y se quedaba un instante con la mirada perdida, como si estuviera pensando en la siguiente idea que pondría sobre el papel. (Seguir leyendo)

El autómata podía escribir cualquier frase en cualquier idioma, gracias un complicado mecanismo interior dotado de una rueda que permitía seleccionar los caracteres y el orden en que debía escribirlos. Se dice que durante aquellos años Jaquet-Droz paseó a “El Escritor” por toda Europa y se sirvió del autómata para hacer una pequeña burla de las teorías de Descartes, ajustando el mecanismo para que escribiera la frase “Pienso, luego existo”.

La perfección del autómata alcanzó tal grado, que algunos autores lo han considerado como un antecedente remoto de los ordenadores. La idea se justifica por el mecanismo está dotado de un “programa” y de una “memoria”. El “programa” sería la rueda que permite escoger los caracteres y la “memoria” el sistema que permitía reproducirlas en un orden determinado. Sin embargo, otros expertos aseguran que su funcionamiento se asemeja más al de una sofisticada caja de música.

En cualquier caso, os dejo un par de interesantes vídeos, que demuestran que doscientos años antes de que el sofisticado ASIMO aprendiera a subir y bajar escaleras, existió un pequeño autómata que aprendió a hacer movimientos igual de humanos y desconcertantes:


Hoy día, “El Escritor” se conserva en junto a otros autómatas ideados y fabricados por Jaquet-Droz en el Museo de Arte e Historia de Neuchâtel, en Suiza.

Más: 1, 2, 3 y 4 / See the English version

maniatada‎. (texto de mi gran amiga, mujer maravillosa y literata ballenesca, laura dixit)

me hice la promesa de no escribirte mas... nunca nunca nunca...
pero en ocasiones no puedes gritar porque hay gente en el cuarto de lado... y lo mas probable es queloshijosdeputa vengan preocupadisimos a ver que pasa con toda la intencion de acunarte en sus brazos secar tus lagrimas y no me llore que ... o por ultimo soltarte un callate mierda que no nos dejas ver la tele...
el asunto es que no puedes gritar porque hay gente en el cuarto de lado...
el asunto es que tengo el celular en la mano y no tengo a quien llamar...por que lo mas probable  es que contesten preocupadisimos y planeen acunarte con sus voces (si es que eso es posible) y te obligen a secar tus lagrimar y no me llore que...
el asunto es que no puedes gritar porque...
entonces lo que haces es mandar un correo...
laura

10 IRAE. uno. CUENTO ORIGINAL DE LUIS TORRES, : )

Esa malsana forma de romper las ilusiones humanas, tan fragiles estas, tan delicadas.
Este dia me levante con un dolor de cabeza que hacia que me tiemble todo, un baño frio, una comida caliente.
Es verano en el centro de lima, mi edificio da a un pequeño parque nuevo, es agradable, con sus banquitas de marmol, las mesas de ajedrez, los viejitos que discuten sobre la vida nueva, los enamorados que tratan de buscar su pequeño lugar fuera del mundo.
Es un dia normal en el trabajo, personas entran y salen, se mantiene interesantisimas conversaciones, se venden y compran libros, en la mañana la actividad fue total, en la tarde es mas tranquilo, hace calor limeño, humedo y agradable. leo el periodico un rato, mira hacia el cielo, en el aire gaviotas y gallinazos danzan haciendo girar sus agudos picos.
La memoria es un sutil medio para devolvernos las graciles horas pasadas, la realidad es la forma nada sutil de patearnos la cara en plena calle.
-Jovencito, disculpe ¿Tiene algun libro de Dilan Thomas por favor?
levanto la vista y reconosco a la señora Adela Clemens, la vi y la vi como se contempla un objeto valioso, un juguete de niñez, un recuerdo lejano. Hacia mas de dies años que no veia a la fina señora Clemens, siempre atenta, en su sala amplia de muebles de tapices delicados y de diseño pletoricos de arabescos en seda y lino. un reloj Belga de complicada mecanica y de maderas finas del corazon de la selva africana, miles de obgetos de porcelana francesa de Sevres y tapices de Ingres, espejos bicelados, su exquisita coleccion de pequeñas esculturas crisoelefantinas art noveau que eran lo que mas me fascinaba de su casa estilo colonial con su jardin lleno de rosas y caminitos de piedra traida de Huamanga, todo una belleza.
recuerdo eso por que la señora Clemens era la amiga de una tia que era quien me llevaba como premio a mi buena conducta, alli, ellas conversaban de sus temas y bebian te mientras yo iba de un lado a otro revisando sin tocar casi sus maravillas.

Una tarde mi tia salio un momento y me dejo con la señora Clemens, su empleada siempre sileciosa, siempre diligente, indico que se tomaria un tenteempie en el jardin. Ese antiguo ritual de beber te, leche tibia o alguna bebida en tacitas de porcelana azul, panes frescos y olorosos, galletitas, mantequilla en bandejas de plata, mermelada de arandanos frescos, despues, la señora Clemens pidio que, por ser yo un agradable y joven invitado, disfrutariamos de su reserva especial de brie, traido de Seine-et-Marne, de la region de brie, al oeste de la ciudad de paris, un perfecto, cremoso y unico brie de Meaux.
El ultimo deseo del rey Luis XVI fue ¨du vin rouge et du brie¨ mejor dicho, el pobre buen rey pidio un vino tinto y un brie, el maridaje perfecto, el deseo absoluto, el rey de los quesos para el ultimo rey de Francia.
Ese, esos, todos esos recuerdos son los que abrigo de la señora Clemens, de la fina señora de la casona de jardin florido y siempre fragante.

-Señora, ¿Se acuerda de mi?... soy Luis, el sobrino de la señora Julieta, su amiga, hace mas de dies años que no nos vemos, usted me enseñaba a reconocer las diferencias entre art noveau y art deco, me hablaba de sus viajes a europa, de los grandes salones, de las fiestas en palacios venesianos, de Paris y su noche eterna, se acuerda de mi?
ella me mira, esta vestida muy bien, luce muchas joyas y esta muy pintada, creo que demasiado pero con restos de su buen gusto al arreglarse, como cuando salia a una fiesta de gala en alguna ambajada o el algun club exclusivo. Se escusa por no reconocerme, esta delgada, conversamos un rato, mientras intercambiamos impresiones variadas e interesantes.
La gente nos mira, siento un mal olor, el cual va en orden progresivo, constante. Es curioso como la impresion primero nos deslumbra, como despues lo opaco de la realidad cae con el peso gravido de la tragedia.
Ella habla, pero ya no quiero escucharla, un deseo creciente de alejarla pronto me embarga completamente. La señora Clemens esta exageradamente pintada, como una mano torpe en su vano afan de darle elegancia a algo roto y en desuso, sus ropas finas otroramente fueron nuevas, su mirada esta deslucida y se posa torpe e idiotizada sobre mi, es una mirada perdida, aun luce su cuello altivo y trata de lucir su señorial porte pero todo ese intento se pierde en la nada por el pantalon embarrado su su propia mierda, terriblemte oloroso. Corto la conversacion, ella se aleja despacio, con una bolsa de plastico grande y negra en su mano izquierda donde de seguro se lleva mis ultimos momentos magicos de niñez.

Wardenclyffe Tower,

 

La Torre Wardenclyffe, también conocida como la Torre Tesla, fue una torre-antena de telecomunicaciones inalámbricas pionera diseñadapara la telefonía comercial transatlántica, retransmisiones de radio y para demostrar la transmisión de energía sin cables conectores entre los años 1901 y 1917. Las instalaciones centrales no llegaron a ser completamente operativas y el proyecto no se completó debido a problemas financieros. La Torre recibe su nombre en honor a James S. Warden, un banquero y abogado que había comprado terrenos en Shoreham, Long Island, a unas 60 millas (96.5 Kilómetros) de Manhattan. Aqui levantó una comunidad conocida como Wardenclyffe-On-Sound. Warden creía que con la implementación del Sistema Mundial de Tesla, se desarrollaría una "Ciudad de la Radio" en la zona, y ofreció a Tesla 200 acres (81 hectareas) de terreno junto a una línea de ferrocarril para que construyera su torre de telecomunicaciones y laboratorio.

NICOLA TEZLA, LUZ SIN NECESIDAD DE CABLES, UN MUNDO ILUMINADO, GRATIS, SIN ESMOG NI POLUCION...

 

Nikola Tesla (Никола Тесла), inventor serbio nacido en Similjan, Croacia (entonces Austria-Hungría), en el seno de una familia ortodoxa serbia, el 10 de julio de 1856. Fallecido en Nueva York EEUU, 17 de enero de 1943.

Fue físico, matemático, inventor, e ingeniero eléctrico. Nacido en la Vojna Krajina austrohúngara, se educó en Graz y después en Praga donde estudió ingeniería eléctrica. En 1881 viaja a Budapest para trabajar en una compañía de telégrafos norteamericana. Al año siguiente se traslada a París para trabajar en una de las compañías de Thomas Alva Edison, donde realizó su mayor aporte: la teoría de la corriente alterna en electricidad, lo cual le permitió idear el primer motor de inducción en 1882.

En 1884 se traslada a Nueva York, creando su propia compañía en 1886 tras romper con Edison. Tenía un laboratorio en la calle Houston en Nueva York.

En 1887 logra construir el motor de inducción de corriente alterna y trabaja en los laboratorios Westinghouse, donde concibe el sistema polifásico para trasladar la electricidad a largas distancias. En 1893 consiguió transmitir energía electromagnética sin cables, construyendo el primer radiotransmisor (adelantándose a Guglielmo Marconi). Ese mismo año en Chicago, se hizo una exhibición pública de la AC (corriente alterna), demostrando su superioridad sobre la corriente continua (DC) de Edison.

En las cataratas del Niágara se construyó la primera central hidroeléctrica gracias a los desarrollos de Tesla en 1893, consiguiendo en 1896 transmitir electricidad a la ciudad de Búfalo.

Con el apoyo financiero de George Westinghouse, la corriente alterna sustituyó a la continua. Tesla fue considerado desde entonces el fundador de la industria eléctrica.

En 1891 inventó la bobina que lleva su nombre.

En su honor se llamó Tesla a la unidad de inducción magnética en el Sistema Internacional de Unidades.


Cuando murió, el Gobierno de los Estados Unidos intervino todos los documentos de su despacho, en los que constaban sus estudios e investigaciones. Aún no se han desclasificado dichos documentos.

Nikola Tesla ideó un sistema de transmisión de electricidad inalámbrico, de tal suerte que la energía podría ser llevada de un lugar a otro mediante ondas. Dicho sistema se basaba en la capacidad de la ionosfera para conducir electricidad, la potencia se transmitía a una frecuencia de 6 c/s con una enorme torre llamada Wardenclyffe Tower, para valerse de la Resonancia Schumann como medio de transporte; se sabe hoy en día que ésta era de 7.83 c/s y no de 6, lo que explica la gran necesidad de Nikola Tesla de usar enormes potencias para sus experimentos. En los últimos años muchos son los que han intentado seguir su legado, pero es una tarea difícil, ya que no existen apenas documentos.

Se le ha relacionado en más de una ocasión con la explosión ocurrida en Tunguska (Siberia). Cuentan algunos de sus biógrafos que le dijo a un amigo, que hizo una expedición al Ártico, que le saludaría con un destello de luz. El mismo día en que iba a llevarse a cabo dicho aviso se produjo la misteriosa explosión en esta zona de Rusia.

Es archiconocida su enemistad con Thomas Edison. A pesar de que éste le dio trabajo cuando Tesla llegó a París sin ofrecer demasiadas garantías, la fuerte personalidad de ambos hizo que se separaran. Edison propuso que la silla eléctrica emplease corriente alterna (desarrollada por Tesla) en lugar de corriente continua -de la que él era el impulsor- para así dar mala fama al invento del europeo.

Se dice que Nikola Tesla no hacía planos, sino que lo memorizaba todo. También se dice que sólo dormía 3 horas al día.

NAVE TIERRA, RAYO DE LA MUERTE, STARS WARS A LA VUELTA DE LA ESQUINA!!!

Hacia una ingeniería planetaria

En febrero de 1993, dentro del proyecto llamado "Znamya", los rusos trataron de colocar un gigantesco espejo en el espacio que reflejara la luz solar sobre Siberia. Se trataba de un espejo de 25 metros que, acoplado a un satélite, iluminaría un área de hasta 5 kilómetros sobre la oscuridad siberiana con la intensidad de cuatro lunas llenas.

Aunque la misión fracasó, se trataba de uno de los primeros experimentos en el campo de la geoingeniería.

Este concepto, acuñado en EEUU en los años 90, hace referencia a la aplicación de soluciones tecnológicas a gran escala con el fin de modificar de manera global las condiciones de un planeta. Actualmente, científicos de todo el mundo buscan una manera de frenar o revertir el calentamiento global mediante estos mecanismos. Una de las ideas, por ejemplo, consiste en la colocación en la órbita terrestre de una especie de “sombrillas” espaciales que contrarresten y reflejen los rayos solares hacia el espacio. Según The New York Times, el astrónomo Roger P. Angel, de la Universidad de Arizona, ha diseñado un plan para poner en órbita trillones de pequeñas lentes que servirían para refractar la luz del Sol y evitar su entrada en la atmósfera. Otra idea consiste en colocar inmensas superficies de plástico blanco sobre desiertos u océanos, o abonar los mares con partículas de hierro que generen grandes extensiones de plantas que absorban el dióxido de carbono. (Seguir leyendo)

Aunque la idea ha empezado a desarrollarse en los últimos años, el concepto de geoingeniería es antiguo. Durante los años 70 se habló mucho de la “terraformación”, la posibilidad de transformar un planeta o satélite en habitable para los humanos. En concreto, se manejaron todo tipo de hipótesis para transformar la atmósfera de Marte, como la introducción masiva de elementos químicos o formas de vida microbianas. Las teorías fueron tan lejos que, para crear una atmósfera y calentarla, se llegó a plantear un posible bombardeo nuclear sobre la corteza y los casquetes polares.

La guerra del clima

Los científicos llevan tiempo dándole vueltas a la posibilidad de alterar el clima, en algunos casos con fines destructivos. En ámbitos militares se investiga desde hace años sobre la denominada “guerra ambiental”. La primera vez que se utilizó este tipo de armas fue en marzo de 1974, durante la guerra del Vietnam. El Pentágono reveló que había estado ‘sembrando’ las nubes de Vietnam y Camboya con el objeto de incrementar las lluvias en determinadas zonas, embarrar las carreteras y dificultar el traslado de suministros.

En 1976, y a raíz de estos hechos, una comisión internacional prohibió terminantemente el uso de técnicas de modificación ambiental con fines bélicos. Sin embargo, muchos indicios apuntan a que las grandes potencias han seguido trabajando en el desarrollo de estas ‘armas climáticas’. Algunos científicos de reputación mundial han confirmado que EEUU han diseñado sistemas para la intensificación de tormentas y la producción de sequías o “inundaciones dirigidas".

No hace muchos años, en 1993, la Fuerza Aérea estadounidense levantó en Gakona (Alaska) unas instalaciones conocidas como HAARP (High Frequency Advanced Auroral Research Project) englobadas como “proyecto de defensa nacional”. Allí, en un apartado rincón de la Tierra, los científicos han diseñado un complejo entramado compuesto de 180 antenas, organizadas en 15 columnas, con la capacidad para emitir un billón de ondas de radio de alta frecuencia hacia la ionosfera. Aunque los fines del proyecto son supuestamente pacíficos, son muchos los que sospechan que este gran calentador ionosférico podría ser en realidad la más sofisticada arma geofísica construida por el hombre.

La explicación oficial es que las trasmisiones de señales a frecuencia ultrabaja de la HAARP servirán para comunicar con submarinos a gran profundidad o para realizar observaciones subterráneas de gran precisión. Sin embargo, algunos expertos aseguran que estas 180 antenas podrían contribuir a cambiar el clima bombardeando intensivamente la atmósfera con rayos de alta frecuencia. Su propio creador, Bernard Eastlund, asegura que la HAARP podría controlar el clima, siguiendo la teoría de la resonancia empleada por Nikola Tesla.

Las pruebas han llegado a tal nivel, que en marzo de 2005 los científicos de la HAARP crearon, sin pretenderlo, la primera aurora boreal artificial, una radiación a 100 kilómetros de altitud que fue apreciable a simple vista.

“El Rayo de la Muerte”

A principios de 1908, el genial Nikola Tesla (inventor entre otras muchas cosas de la corriente alterna) diseñó y puso en funcionamiento un sistema de transmisión de energía inalámbrica, capaz de transmitir electricidad a grandes distancias sin necesidad de cables y aprovechando las propiedades de la ionosfera. En su laboratorio de Long Island, Tesla llegó a levantar una torre de unos 60 metros de altura capaz de generar lo que él llamó “el Rayo de la Muerte”. En uno de sus experimentos logró encender 200 lámparas de 50 vatios a 40 kilómetros de distancia. Según el propio Tesla, su invento era capaz de enviar un rayo electromagnético a centenares de kilómetros y concentrar suficiente energía como para iluminar una ciudad, o destruirla.

Poco tiempo después, en la mañana del 30 de Julio de 1908, una enorme bola de fuego cruzó el cielo de Siberia y cayó sobre los bosques de Tunguska, destrozando unas 2.000 hectáreas de terreno y tumbando alrededor de 80 millones de árboles. La explosión, con una potencia equivalente a la de cien bombas atómicas, se atribuyó a la caída de un meteorito, pero la expedición que acudió al lugar años después no descubrió restos de ningún cráter. El extraño fenómeno, bautizado como el “evento de Tunguska”, sigue sin tener explicación. Solo sabemos que, por aquellas fechas, un amigo de Tesla, un tal Peary, se encontraba en una expedición en el Ártico tratando de llegar al Polo Norte. Unos días antes de la gran explosión, Tesla le dijo en un telegrama: “te saludaré con un destello de luz”.

La nave Tierra

Tal vez el proyecto más radical de geoingeniería sea el que presentó un equipo de astrónomos estadounidenses en el año 2001, quienes aseguraron que la única solución, a largo plazo, sería mover la órbita de la Tierra. Teniendo en cuenta que en próximo billón de años las radiaciones solares harán imposible la vida, los científicos (de la NASA y diversas universidades americanas) aseguraron que la única forma de enfriarla sería alejándola de la estrella. Para ello proponían una técnica que ya se ha empleado en el envío de sondas espaciales: utilizar la estela gravitacional de un gran asteroide para reposicionar la órbita de nuestro planeta.

Según aseguraron, esta “sencilla técnica” serviría para salvar el destino de la Humanidad y permitiría a los hombres del futuro alterar nuestro sistema solar e ir recolocando satélites y planetas como los nuevos arquitectos del Universo. Puestos a imaginar, quién sabe si la Tierra, una vez desplazada de su órbita original, no pasaría a convertirse entonces en una inmensa nave espacial con la que nos desplazaríamos alegremente hasta el final de los tiempos.